Tutoriales, noticias y soluciones informáticas

Etiqueta: python

P.E.R.C.E.B.E.: El programa que hace lo que ni Outlook ni Gmail se atreven (y gratis).

La gestión de un número elevado de correos electrónicos a veces se convierte en un quebradero de cabeza para muchas empresas. Os voy a contar un caso muy particular que he vivido en la mía y os voy a exponer detalladamente cómo he podido solventarlo.

Reenvío de correos sin adjuntos: el gran problema.

Nosotros tenemos un gran cliente que nos envía a una única cuenta de correo montones de mails. Y cuando digo montones, me refiero a literalmente varios cientos al día. No podemos indicarles que envíen los correos de una temática concreta a un empleado y otra temática a otro. Es su forma de trabajar y… bueno… el cliente siempre tiene la razón.

El departamento que se encarga de estos correos, dada la saturación que supondría separar cada correo de forma individual, lo que estaba haciendo hasta ahora era echar balones fuera y reenviar absolutamente todo ese correo a todos los encargados de tramitarlos (que son unos 15). Cada uno coge el correo que le interesa y el resto los puede ignorar. No podemos crear una cuenta de correo única imap (en la que todos leerían el correo de la misma fuente y así no se duplicarían correos) porque cada uno de esos encargados quiere tener el control de lo que tiene leído y lo que no. No se puede automatizar el envío sólo a determinados encargados porque no hay reglas que se puedan definir para enviar el correo a uno o a otro.

Pero el mayor problema y lo que ha motivado toda la odisea que os plantearé en el artículo son los archivos adjuntos. Todos esos correos tienen archivos adjuntos. Y no son pequeños. Estamos hablando de entre 5 y 15 megas por adjunto.

Bueno... un archivo de 15 megas se puede enviar sin problema por correo. Tampoco es un drama. 

Sí que lo es, y bien grande. Porque si se recibe un correo de 15 megas y se reenvía a 15 personas, el espacio en disco necesario en el servidor para ese único correo son 225 megabytes. Repito: un único correo 225 megabytes. Si recibimos sólo 10 correos de este tipo el mismo día, estaríamos hablado de 2.25 GB de espacio en disco ocupado en un día. Esto sostenido en el tiempo es completamente insostenible, salvo que estés dispuesto a gastarte un dineral en espacio de correo.

Uy... pues es verdad. Visto de este modo sí que es un problema infernal. Pues ya me dirás cómo se puede resolver esto. 

Mira, llevamos tiempo dándole vueltas a la idea de que esto podría solucionarse en parte si se pudieran reenviar los correos a todos los encargados sin los adjuntos. Nuestro cliente, en su portal, nos permite descargar los adjuntos de esos correos sin problema. Los correos quedarían como un aviso (porque en el cuerpo del correo se explica todo lo necesario) y si al encargado final le llega un correo del que le interesa un adjunto puede descargarlo sin problema.

Ah, pues ya tienes la solución. Esto ha sido todo, dadle a like, suscribíos y...

No tan rápido, Usuario Anónimo. Reenviar correos de forma automática sin incluir adjuntos no es algo trivial. Los filtros habituales de los proveedores de correo gratuítos (gmail, outlook, etc…) no lo permiten. Tampoco los proveedores de correo de pago como dinahosting.

Ni siquiera el sistema de gestión de filtros de Roundcube permite eliminar adjuntos.
Venga. Vale. Te lo compro. Pero olvídate de reenviar esos correos desde el propio servidor del correo. Si usas el gestor de correo de Microsoft Office (Outlook) tienes mil opciones distintas para crear reglas de correo. Puedes crear una regla de correo que te reenvíe el correo hacia dónde quieras y a lo mejor...

Ojalá fuese así de sencillo. Y efectivamente: las reglas de Outlook te permiten hacer mil diabluras para automatizar acciones con el correo que te ha entrado. Fíjate en esta imagen:

Sin embargo y si te fijas en las opciones que nos da Outlook no hay nada que, de forma automatizada, permita reenviar un correo quitándole el archivo adjunto. Además usar Outlook para esta tarea implicaría dejar encendido las 24 horas del día un ordenador con el Outlook abierto, cosa que es poco elegante.

Madre mía. ¿Y no habrá algún software que permita hacer esto?

A ver… por haber, hay algunas opciones, como make o Zapier (que no son aplicaciones que puedas instalar, sinó servicios web), ImprovMX, Mailrise o Modoboa. Pero cualquiera de estas opciones se me antojan, o bien muy caras si quieres automatizar una gran cantidad de correos, o demasiado complicadas de implementar para lo sencillo que es lo que queremos (al fin y al cabo sólo queremos reenviar correo electrónico sin complicarnos demasiado). No existe ninguna aplicación en el mercado que me convenza al 100% para esta función. Así que ¿Qué se hace cuando no hay ninguna aplicación que haga lo que quieres?

Esa me la sé. Decirle al jefe que es imposible y que deje de dar el coñazo. 

Ehhh… a ver… yo me refería a hacer la aplicación uno mismo. Así que me he remangado y he parido este pequeño ñordo que quiero compartir con todos vosotros: os presento a P.E.R.C.E.B.E. (Programa de Envío y Redirección de Correos Eliminando Basura Electrónica).

¿Qué? ¿Que has hecho tú mismo un programa? ¿Y lo has llamado... cómo? ¡Dios mío! ¡Qué ida de olla más grande! ¿Seguro que no has abandonado la medicación?

No te creas que es tan ida de olla. Primero os voy a explicar un poco cómo funciona y luego os explicaré cómo ponerlo en marcha

Seguir leyendo
Share

Cómo reducir el tamaño de un montón de «Powerpoints» simultáneamente

El paquete Office de Microsoft desgraciadamente es omnipresente en casi todas las empresas de España. Y digo desgraciadamente porque, por experiencia, muchos usuarios lo usan para tareas «ridículas».

A ver tío... no te flipes tanto. Es una suite ofimática con programas serios que permiten crear y analizar muchísimos datos, crear documentos complejos y...

Que sí, que sí, Usuario Anónimo. No voy a discutir en absoluto que es un conjunto de programas que son muy útiles y pueden abarcar muchas tareas. Sin embargo hay dos tipos de usuarios que suelen traer de cabeza a muchos administradores de sistemas:

Por un lado es frecuente ver el usuario que hace cosas tremendamente simples: tablas de Excel cortitas y normalitas, documentos de Word con poco más que algo de texto y alguna imagen, pero como les digas de usar Libreoffice para esas tareas te ponen el grito en el cielo diciéndote que «Libreoffice es una porquería». Sin embargo Libreoffice es una suite ofimática más que capaz para pequeñas tareas (y no tan pequeñas) y el coste de usarlo es cero, por lo que eso es lo que deberían estar usando. Usar Microsoft Office para pequeños documentos es como comprarse un Mac Pro de 15.000 euros sólo para navegar por internet. Se puede hacer, pero estás tirando el dinero y no es una opción lógica cuando existe mucho software libre y gratuíto para ello.

Y por otro lado está el usuario «pro» pero que al final se mete él sólo en problemas por obsesionarse en hacer cosas que no se deben hacer. El típico usuario que mete mil fórmulas en un documento de Excel que acaba colgándose estrepitosamente por circularidad o errores en ellas, o que mete tropecientas fotos en sus documentos de Word, Excel o Powerpoint sin haberlas redimensionado antes, poniendo como excusa que esos programas pueden manejarlas perfectamente.

¿Cómo que sin haberlas redimensionado? Yo para poner una foto en una presentación de Powerpoint la arrastro al Powerpoint y ahí que se me queda. Así de fácil. ¿Por qué quieres que redimensione nada?

Pues por un motivo muy simple: al igual que en otras facetas de la vida, en un Powerpoint el tamaño sí que importa.

Ehhhh... acabas de despertar mi intriga. Sigue, sigue.

Las fotos que podemos sacar en la actualidad con nuestros teléfonos móviles tienen una calidad estupenda, pero también tienen dos problemas muy gordos:

Por un lado, los dispositivos digitales al almacenar las fotos normalmente las comprimen. Comprimir una foto significa siempre hacer que la foto pierda calidad. Salvo que tengas una cámara profesional y saques las fotos en formato «RAW», lo normal es que la cámara te las ofrezca en un formato estandar como el «jpg». Y eso significa que la imagen tiene compresión y no es todo lo buena que podría ser.

Por otro lado hay gente que se cree que por tener el iPhone de generación más alta va a sacar fotos como si tuviera una cámara Reflex. Sin embargo la óptica de un teléfono y el sensor del teléfono están en un espacio diminuto que impide sacar fotos con la calidad que podríamos tener con una cámara normal, y al final eso se traduce sobre todo en ruido en la imagen.

¿Ruido en la imagen? ¿Eso no es como hablar de brillos en el sonido? ¿u olores en el tacto?

No Usuario anónimo. Si quieres saber con profundidad qué es el ruido en una imagen y cómo combatirlo al tomar una fotografía hay páginas que te lo pueden explicar de maravilla, pero quedaos con que simplemente son… puntitos de colores que aparecen sobre todo cuando la iluminación de una foto no es la correcta. Fijaos en esta foto.

Bola de navidad

Mirad bien la bola que marco en el recuadro. El lado iluminado es liso, pero el que está en sombra está lleno de «puntitos» o «granitos» (de hecho si te fijas los puntitos están en muchas más zonas de ese recorte). Eso es el ruido en una imagen. Esta imagen es una parte minúscula de una foto muchísimo más grande (30 Mb) que ha sido tomada con una cámara de un iPhone de última generación. De hecho, la foto de origen es tan grande si la pusiera en un monitor FullHD con el tamaño original, posiblemente la altura de la foto serían…. unos 4 metros.

¡Qué barbaridad! ¿Pero por qué se ha sacado así?

Para un diseñador gráfico puede estar bien ver algunos detalles, pero evidentemente si quiero poner esa foto completa (no sólo ese detalle) en un documento de Powerpoint, debería reducir el tamaño de la foto hasta dejarla en un 8% del tamaño original (o incluso menos). Si pongo la foto con el tamaño original el problema del ruido desaparece porque no se ve (es tan pequeño que es completamente imperceptible), pero el tamaño en disco del documento ha aumentado en el tamaño del peso total de la foto (y en esta foto en concreto eran 30 Mb). Si previamente he reducido el tamaño de la foto (en píxeles de ancho y alto), el ruido tampoco se va a ver (porque aparece en detalles muy pequeños) y no notaremos diferencias de calidad perceptibles, pero habremos conseguido que el documento pese 29 megas menos.

Resumiendo: las fotos de nuestro teléfono están comprimidas y tienen ruido en la imagen. Al ponerlas tal cual en documentos de Powerpoint tenemos que reducir el tamaño de las mismas muchísimo porque si no no cabrían en el documento. Entonces ¿Por qué las tratamos como si fuésemos fotógrafos profesionales y las ponemos a saco en documentos sin redimensionarlas antes? Si las redimensionamos antes de insertarlas no vamos a notar en absoluto la pérdida de calidad (da igual reducir el tamaño antes que después). Ha llegado el momento en que debes reconocerlo: tu foto por muy bonita que sea es un truño porque engorda enormemente el tamaño del archivo, así que reducir el tamaño de la foto hará que el mundo sea un lugar mejor.

Venga, te lo compro. Pero reconócelo. Eso de reducir el tamaño de una foto antes de ponerla en un documento Powerpoint no lo hace nadie. 

Y por eso estoy escribiendo este artículo, Usuario Anónimo. Me he encontrado con el caso de una empresa que para sacar el trabajo adelante iba haciendo literalmente miles de documentos Powerpoint de esta misma forma, usando fotos sin redimensionar. Es más… muchos de esos documentos eran copias unos de otros (con las mismas fotos) pero sólo con pequeños cambios en los textos.

Esto puede parecer que no es un problema… hasta que te encuentras con decenas o cientos de gigas en documentos que deberían ocupar entre todos 200 megas a lo sumo. La bola de nieve que supone el «tirar para adelante para sacar el trabajo cuanto antes» se va haciendo cada vez más grande hasta que al final acabas con el espacio de tu servidor de archivos saturado por no usar correctamente el Powerpoint.

Venga, vale. Entonces debo reducir el tamaño de las imágenes antes de ponerlas en un Powerpoint. Pero ¿Como hay que hacer para solucionar lo de todos los powerpoints superpesados que se han creado hasta ahora?

Podemos enfocar la solución de dos formas, dependiendo de si son pocos los documentos afectados o son muchos. Vamos a ver qué podemos hacer para resolverlo:

Seguir leyendo
Share

Crea un bot de Telegram para tu Raspberry. Ordénale cosas y habla con ella a distancia.

Seguro que si tienes una Raspberry o un servidor linux encendido todo el día realizando alguna tarea has pensado alguna vez que estaría bien que ese mismo equipo te enviara reportes de lo que está haciendo. O posiblemente en algún momento ha pasado que necesitabas hacerle algún cambio o realizar alguna comprobación pero te has encontrado alejado de dónde está instalada.

Hola. Pues a mi me ha pasado una vez. Tuve que acabar mandándole un mensaje a mi hermana que estaba en casa para que me la reiniciase y...

Bienvenido, usuario anónimo. Tal vez tu hermana pudiera ayudarte en ese momento, pero no siempre vas a tener la suerte de tener a alguien que pueda reiniciar tu equipo o hacer la modificación que necesitas en el momento preciso. En muchos entornos empresariales hay Raspberrys «solas ante el peligro» sin nadie que pueda atenderlas. Una solución que estaría muy muy bien sería poder «hablar» con tu raspberry por medio de algún programa de mensajería, como WhatsApp o Telegram. Podríamos enviarle un mensaje con lo que queremos y la Raspberry nos obedecería. Y también podría avisarnos por mensajería de reinicios inesperados o de cuándo va a realizar alguna tarea concreta. Una comunicación en las dos direcciones en toda regla. En este tutorial vamos a aprender a hacerlo.

Seguir leyendo
Share

© 2026 Flopy.es

Tema por Anders NorenArriba ↑

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies