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Método para clonar un disco con particiones de BootCamp a un SSD

SSD clonado

SSD en un MacBook 5.0

Cambiar el disco duro de un ordenador por un disco SSD es un método habitual para lograr que el equipo funcione a mayor velocidad y así poder alargar su vida útil. Cuando ya tenemos un sistema operativo y programas instalados en el disco, lo más habitual para evitar tener que reinstalar de nuevo todo el sistema es usar algún programa para realizar un clonado de la unidad completa. De esta forma pasamos toda la información del disco duro antiguo a nuestro nuevo SSD y así no nos complicamos con largas instalaciones.

Si usamos un único sistema operativo en el ordenador, elegir el programa con el que haremos la clonación es casi cosa de gustos. Yo suelo usar el Acronis True Image más que nada porque me vino “de regalo” junto con un SSD, así que al tener licencia legal no me complico la vida. Un programa gratuito, completo y legal para poder hacer una clonación es CloneZilla. He realizado clonados tanto de ordenadores con windows como equipos apple con Mac OS instalado y la verdad es que nunca me he topado con problemas una vez realizado el clonado.

Peeeero… la cosa se complica cuando el ordenador es un Mac y tenemos a la vez Windows y Mac OS en el mismo equipo. Yo me he visto en esta tesitura y tengo que reconocer que es un verdadero problema. Acronis true image aparentemente clona todas las particiones, pero sólo funciona la de Mac OS. Lo mismo con CloneZilla.

Por lo que he podido ver la mayoría de la gente que ha logrado hacer la clonación, ha optado por realizarla en varios pasos. Primero clona la partición de Mac OS y luego la de windows. Algunos optan por hacer la clonación de las particiones con el mismo programa pero también hay otra gente que opta por hacerla con programas diferentes, como se explica en este artículo.

http://roddines.blogspot.com.es/2017/05/migrating-apple-mac-osx-with-windows-7.html

Reconozco que me he pasado horas intentando aplicar alguno de estos métodos sin llegar a buen puerto. En todo caso supongo que el que os acabo de poner es el que más se ha acercado a la solución final.

Pero por casualidad encontré un método alternativo en un comentario de un foro, que es usando un dispositivo hardware de clonado. Y después de tantas horas intentando hacerlo por otros métodos me he enfadado conmigo mismo porque ¡¡Tengo un aparato de esos en casa y no había ni pensado en él!! La verdad es que nunca lo llegué a usar para clonar unidades, porque lo utilizo para poder cambiar de discos rápidamente. El que tengo en casa es este:

Dock de discos marca Tooq

Mi dock con discos de 2’5 y 3’5 pulgadas

Podéis encontrar algo similar por ejemplo en Amazon…

https://www.amazon.es/TooQ-TQDS-802BW-conexion-Docking-Station/dp/B00FRBQEJI/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1521359640&sr=8-1&keywords=tooq+clone

O en APP…

https://www.appinformatica.com/carcasas-disco-duro-tooq-docking-tqds802b-2sata-usb3.0-boton-otb.php

De hecho el mío lo compré hace unos años en el APP de Coruña del Paseo de los puentes.

Para poder usarlo hay que asegurarse que el disco de destino tenga igual o mayor capacidad que la unidad original. Simplemente hay que asegurarse que el aparato no está conectado al ordenador por USB, poner cada uno de los discos en la unidad (el que tiene los datos en la ranura delantera y el SSD en la trasera) y pulsar el botón de clonado durante tres segundos. A los pocos minutos (la copia la hace a una velocidad impresionante) tenemos la unidad clonada y con todas las unidades funcionando a la perfección. El inconveniente es que no podemos adecuar el tamaño de las particiones al disco (nos las pasa al disco nuevo con el mismo tamaño que teníamos originalmente), pero al menos es un método rápido que funciona sin ningún problema y el tamaño lo podemos ajustar a posteriori con herramientas como “gparted”. Después del clonado funciona tanto la unidad EFI (En la que tengo “refind” que me permite escoger qué sistema operativo voy a iniciar) como la unidad de Mac OS y la unidad con Windows.

En todo caso si alguien que lee esta entrada conoce algún método mediante software que se anime a dejarlo en los comentarios, puesto que estoy muy interesado en conocer otras formas de hacer esto mismo y saber por qué los métodos habituales fallan en este escenario. Si averiguo más sobre este tema lo iré publicando.

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Instalación de windows 10 en ordenadores apple no soportados

Macbook Late 2008 y early 2009 junto con iMac mid. 2007 ejecutando todos windows 10 sin problemas

Tal vez tengáis en vuestro poder algún equipo antiguo de apple en el que queráis usar windows 10 de forma nativa (sin virtualizar con vmware, parallels o virtualbox), pero en el que oficialmente no se pueda instalar. En esa tesitura me he visto yo hace poco con varios Macbook (El mítico blanquito modelo A1181 y el primer macbook unibody) y un iMac (modelo 7.1, el primero de aluminio), así que os voy a dar algunas cuantas notas para tener en cuenta en la instalación. Para el que no me conozca, sabed que me enrollo mucho, así que no os preocupéis por la longitud de este tutorial, que aunque parezca que no, la cosa es sencilla.

Voy a centrarme en la instalación de windows 10 de 64 bits, así que todo esto os servirá únicamente si tenéis un Mac con procesador Intel que soporte 64 bits.

1) ¿Qué pasa con Boot Camp?

Sí, sí… seguramente la primera reacción cuando se intenta instalar windows de forma nativa en un equipo de este estilo es usar Boot Camp. Y de hecho si funcionara para instalar Windows 10 en estos equipos sería la forma más correcta de realizar la instalación. Pero por desgracia en estos equipos la versión más moderna de windows que permite Boot Camp es Windows 7, así que no podemos optar por esa vía.

2) Descarguemos los drivers oficiales de apple para nuestro equipo.

Antes de realizar ninguna instalación vamos a descargar en una unidad USB algunos drivers que usaremos una vez que tengamos instalado windows 10. Para ello primero meteremos en alguna ranura USB que tengamos libre un “pen drive” formateado en “Fat 32”. Luego en nuestro Mac nos iremos a la carpeta de aplicaciones, dentro de ella abriremos la carpeta “Utilidades” y abriremos el asistente de boot camp.asistentebootcampSíííí… tranquilos. Ya dijimos que no vamos a usar Boot Camp para hacer la instalación. Sólo lo abrimos y en la primera pantalla que nos sale pulsamos en “continuar”.

imagen1

En la siguiente pantalla únicamente dejamos marcada la opción que se llama “Descargar el software de compatibilidad con windows más reciente de Apple”.

Descargar Software de compatibilidadAhora nos preguntará en qué unidad va a guardar los drivers que se va a descargar. Seleccionamos nuestra unidad USB y pulsamos en “continuar”.

Guardar software de compatibilidad.Y una vez hecho esto la descarga empezará a realizarse.

Descargando software de compatibilidadEn cuanto acabe tendremos en nuestra unidad USB una carpeta llamada “WindowsSupport” con un montón de drivers. Son drivers diseñados para windows 7, por lo que no todos nos van a servir y de hecho más adelante nos descargaremos más drivers, pero al menos tendremos una parte de hardware cubierta para el momento inicial de la instalación. Esto que acabamos de descargar lo vamos a usar en el punto 6.

3) Preparando la partición para instalar windows.

Ahora vamos a crear una partición en nuestro Mac en la que vamos a instalar Windows 10. Para ello volvemos a abrir la carpeta de aplicaciones y dentro de “utilidades” pulsamos en la utilidad de discos.

Utilidad de discosEn la parte superior izquierda seleccionamos nuestra unidad de disco duro (OJO: Seleccionamos la unidad entera, no sólo la partición del sistema Mac), y luego en la barra de herramientas de arriba pusamos sobre el botón “partición” para que se nos despliegue un cuadro similar a este.

imagen6Ahí podremos ver las particiones que tiene nuestro disco duro. Si no habéis tocado nunca las particiones os aparecerá una única partición. La seleccionamos y pulsamos el botón que hay debajo del gráfico que tiene un símbolo “+”. Eso nos creará una segunda partición en el disco. Si pulsamos en el pequeño círculo que hay entre las dos particiones podremos cambiar de forma muy visual el espacio que le vamos a asignar a cada una de ellas. Para Windows 10 os recomiendo no poner menos de 50 gigas. En mi caso, tengo un disco de 250 gigas y he asignado la mitad a cada sistema operativo. Aseguraos que en la pestaña de formato, en la nueva partición marcáis “MS-DOS (FAT)”. Una vez hecho esto, simplemente pulsad el botón “Aplicar” y con esto ya os quedará el disco duro dividido en dos particiones: una para Mac OS y otra para Windows.

NOTA: hay gente que suele crear una partición más pequeña para windows, de unos 50 gigas y luego otra que la dejan en FAT32 para poder traspasar archivos entre Windows y Mac OS. Tened siempre en cuenta que Windows en ningún momento va a ser capaz de poder ver la partición de Mac OS y Mac OS sí va a poder ver la partición de Windows pero no va a poder escribir en ella. Una partición común es una idea si andáis moviendo cosas de un sistema a otro. Personalmente no lo hago, así que prefiero tener únicamente dos particiones, pero esto es ya cuestón de gustos.

4) Instalando windows ¿7?

Llegados a este punto toca empezar la instalación de windows. Pero aquí vamos a tener un problema con la EFI del Mac, y es que en estos equipos el funcionamiento de la EFI hace que no se instale Windows 10 de forma correcta a la primera (digamos… que un hardware de 64 bits y una EFI de 32 bits no se llevan bien con Windows 10). Si apagamos el equipo e insertamos un medio de arranque de Windows 10, la instalación parece que inicia correctamente pero a la hora de instalar windows en la partición que hemos preparado nos encontraremos con un error que nos dice: “No se puede instalar Windows en este disco. El disco seleccionado tiene una tabla de partición MBR. En sistemas EFI, Windows solo se puede instalar en discos GPT.”.

MBR EFI Discos GPTPor mucho que brujuleéis por internet no os engañéis: este error no es solventable así como así. En principio con algún comando de terminal o algún programa podemos engañar a windows para que ignore el error y se instale, y de hecho si buscáis por internet vais a poder ver a gente que lo recomienda. Eso os permitirá terminar la instalación, pero luego tendremos mil problemas no solventables con los drivers que harán que no tengamos la resolución adecuada, ni sonido, ni otras cosas.

¿Cómo podemos solucionarlo entonces? Pues de la forma más tonta posible, que es instalando primero windows 7 (Sin bootcamp) y una vez instalado actualizar a windows 10. De esta forma windows 10 hereda el tipo de arranque que tiene windows 7 y la instalación se realiza correctamente.

Así que tenéis que poner un disco de arranque de Windows 7 e iniciar la instalación. Os recomiendo conseguir un ratón USB de PC, porque al principio no vais a tener botón derecho en el ratón del mac ni en el trackpad, así que os vendrá de perlas tener uno conectado. No me voy a parar en este punto. Simplemente insertáis el disco de windows 7, apagáis el sistema y lo volvéis a encender con la tecla “C” pulsada para que arranque desde la unidad de CD’s. Cuando os pregunte en qué partición se va a instalar, seleccionamos la que hemos creado (Que es FAT32), la formateamos en NTFS y dejamos que windows se instale en la partición. Todo eso sin tocar la estructura que nos ha creado la utilidad de discos. Ni se os ocurra tocar el resto de unidades porque os podéis cargar el sistema Mac OS. Vamos a ver que ahora cada vez que el sistema reinicie, va a encender automáticamente el windows 7. No os preocupéis. La partición de Mac OS sigue estando ahí.

Una vez que se ha instalado Windows 7, sin instalar drivers ni nada, realizamos por encima la actualización a windows 10. (se puede realizar desde el propio disco de windows 10). Tampoco me voy a parar en este punto. Simplemente realizamos la instalación con las opciones por defecto y eso sí… una vez que se instale dejamos que windows instale todas las actualizaciones que tenga que coger. Van a instalarse algunos drivers que harán que el sistema funcione un poco mejor, pero no todos los drivers necesarios serán instalados e incluso en algún caso (iMac 7.1) van a descargarse drivers incorrectos (el de la tarjeta de vídeo), pero eso lo dejaremos para más adelante, sobre todo el caso del iMac 7.1 en el que me voy a detener para hablar de esa tarjeta de vídeo conflictiva. Así que no os preocupéis por la falta de control del brillo del monitor, de las teclas especiales que permiten subir y bajar el volumen o por la configuración del trackpad, que todo eso funcionará más tarde.

Por el momento vamos a aprovechar para renombrar la unidad de disco de windows para que en el paso 4 identifiquemos mejor todas las particiones. Abrimos una carpeta del explorador de archivos y en la columna de la izquierda pulsamos en “Este equipo”. En el apartado “dispositivos y unidades” veremos nuestro disco duro. Hacemos click con el botón derecho del ratón (Recordad que necesitamos uno de PC, porque el mac no va a reconocer el click derecho en el trackpad) en el disco duro y pulsamos en “propiedades”.

Cambio de nombre a disco duroEn la ventana que nos sale cambiamos el nombre de la unidad por “Windows”. Así tendremos la partición de windows siempre bien identificada.

5) Instalar el gestor de arranque Refind.

Una vez que vemos que Windows ha cogido todas las actualizaciones y tenemos identificada la partición de windows, toca instalar un sistema para arrancar el ordenador de forma más cómoda. Tienes en este vídeo una explicación muy sencilla (a mi gusto demasiado) de lo que hay que hacer en este paso, pero os lo voy a explicar de forma más detallada. Apaga el ordenador por completo y una vez apagado vuélvelo a encender manteniendo la tecla “Alt” pulsada. Eso nos mostrará las unidades de disco desde las que podemos arrancar, y podremos ver entre ellas a nuestro querido volumen de Mac OS, pero también veremos la partición de windows que acabamos de crear y una partición de recuperación, que es la que debemos seleccionar.

Encendido pulsando Alt

La partición de Mac OS no estaba muerta. Estaba de parranda

Una vez que ha arrancado la partición de recuperación, debemos ir a la barra de menús de la parte superior de la pantalla y desplegar el menú “Utilidades” para arrancar la utilidad “Terminal”.

Terminal desde partición de recuperaciónSe nos abrirá una ventana que nos invita a escribir comandos. Debemos escribir lo siguiente:

csrutil disable

y una vez escrito pulsamos la tecla enter.

csrutil disable

Esto nos deshabilitará un sistema de protección de integridad que tiene Apple que impide que se escriba código malicioso en el arranque. Lo que vamos a hacer no es dañino para el ordenador, pero si no hacemos este paso, no podremos instalar correctamente el gestor de arranque.

Ahora nos vamos de nuevo al menú superior pero para seleccionar la manzana y reiniciar el ordenador. De nuevo al arrancar mantendremos pulsada la tecla “Alt” para seleccionar el arranque desde la partición de Mac OS. Una vez haya cargado el sistema tenemos que ir con el navegador de internet a esta dirección:

http://www.rodsbooks.com/refind/getting.html

Y pinchar en el vínculo que pone “A binary ZIP file”.

Descargar refind

Descargamos el archivo ZIP para después descomprimirlo

La página a la que dirige ese vínculo es la de la última versión del software “Refind”, que a fecha de escribirse esta guía es la 0.11.2. Descargamos el archivo comprimido y lo descomprimimos, por ejemplo en la misma carpeta en la que lo hemos descargado. Entramos en la carpeta ya descomprimida y la dejamos abierta en un lado del escritorio (Vamos a arrastrar un archivo a una ventana que abriremos en un momento, así que dejadla abierta).

Ahora abriremos la carpeta de aplicaciones y dentro de ella buscamos la carpeta “Utilidades” y abrimos la utilidad que se llama “Terminal”. Dentro de ella vamos a escribir la palabra “sudo” y un espacio. Arrastramos ahora a la ventana del terminal el archivo llamado “refind-install” y pulsamos la tecla “enter”. Ponemos la contraseña del usuario con privilegios administrativos y dejamos que se realice la instalación. Debería quedar en la ventana algo similar a esto:

Instalación refind

Reiniciamos el equipo (no pulsamos ninguna tecla en el arranque) y comprobamos que ahora en lugar de arrancar un sistema u otro (Mac OS o Windows) nos carga un gestor de arranque llamado “Refind” ofreciéndonos la carga de ambos sistemas. De hecho seguramente os ofrezca varias opciones de arranque para windows. Podéis eliminar las opciones “sobrantes” de los sistemas seleccionando el que no queráis con el teclado y pulsando la tecla “suprimir”. Por cierto… para hacer esto con un macbook toca conectar un teclado USB, porque los macbooks no tienen esa tecla. Al final el menú os debería quedar similar a este.

Menú Refind

Una cosa: cada vez que Mac OS se actualice a una versión nueva, este menú desaparecerá y volveréis a tener que instalar Refind (Sólo la instalación, no el paso de desactivar el sistema de protección de integridad). Y si en algún momento tenéis que hacerle un reset a la PRAM también os desaparecerá el menú y tendréis que hacer de nuevo este punto 5 entero (incluída la parte en la que tenemos que desactivar el sistema de protección de integridad), así que tened siempre a mano en una carpeta el programa de instalación de refind.

En todo caso esto ya empieza a tomar forma. Ahora de forma sencilla podemos arrancar cualquiera de los dos sistemas. Vaaaale… que Windows aún está hecho unos zorros porque los drivers no son los correctos, pero poco a poco estamos avanzando.

6) Instalamos los drivers básicos de Apple.

Venga, al lío. Usando refind vamos a arrancar el ordenador usando windows (supongo que tal y cómo os he dicho antes Windows ha cogido todas las actualizaciones que tenía pendientes y os ha actualizado unos cuantos drivers) y vamos a insertar el Pen Drive que nos hemos descargado en el paso 2. Nos vamos a la carpeta “Drivers” y dentro de ella a la carpeta “Apple” y luego a la llamada “x64”. Ahora vamos a hacer lo más tonto del mundo, que es ir haciendo doble click en cada uno de los archivos que hay dentro de esa carpeta. Así instalamos todos los drivers de apple. Vale… puede haber alguno que no corresponda a nuestro equipo, pero si no corresponde el sistema no se va a quejar, sinó que simplemente no lo va a usar. Tampoco os asustéis si aún quedan cosas que no funcionan, que luego vamos a ir a por ellas.

Una vez hecho esto, si nos vamos al administrador de dispositivos, puede que veamos un dispositivo que el sistema aún no reconoce, que se llama “coprocesador”. Para instalarlo primero nos descargamos este archivo. Luego lo descomprimimos en una carpeta en el escritorio, pero OJO: No ejecutamos nada. En el administrador de dispositivos pulsamos el dispositivo “coprocesador” con el botón derecho del ratón y pulsamos en “propiedades”. Luego en “controlador” y en “actualizar controlador”. De las opciones que nos salen seleccionamos “Buscar software de controlador en el equipo”. Seleccionamos la carpeta en la que hemos descomprimido los drivers y pulsamos en siguiente. El sistema detectará qué driver le falta y lo instalará automáticamente.

7) Ajustamos los drivers de la tarjeta gráfica.

Aquí voy a dividir este punto en dos partes:

7.1) Macbook blanco y primer macbook de aluminio (Gráfica Nvidia GeForce 9400M).

En esta página, en los comentarios está la clave (el comentario de un tal “Mike” del 14 de mayo del 2013), pero de nuevo os lo voy a detallar con calma.

En estos equipos windows reconoce la tarjeta gráfica a la primera, pero hay un ajuste que hay que hacer si queremos poder regular el brillo de la pantalla. Tenemos que descargarnos este programa que simplemente sirve para llevarnos a una ruta en el registro de windows que es esta:

HKEY_LOCAL_MACHINE\SYSTEM\CurrentControlSet\Control\Video\{F6849B05-D218-11E7-89F7-82BEBB94A363}\0000

Ahí tenemos que añadir dos entradas DWORD.

– A la primera le llamamos EnableBrightnessControl y le ponemos el valor 1 hexadecimal
– A la segunda le llamamos RMBrightnessControlFlags y le ponemos el valor 800 hexadecimal

Y listo. Esto nos dejará el ordenador preparado para continuar el tutorial. Y sííííí… ya sé que aún no sois capaces de regular el brillo con esto que acabamos de hacer, pero es necesario para que sí lo podamos regular en el punto 9 del tutorial (que es cuando terminaremos de habilitar este tema).

7.2) iMac 7.1 (Tarjeta gráfica ATI Radeon 2600 Pro).

El problema de la gráfica de este equipo se explica muy bien en esta web, pero os lo detallo aquí. El tema es que en el primer arranque del equipo inmediatamente después de instalar el sistema operativo, los gráficos al principio se ven de forma correcta, pero a los pocos minutos el sistema cambia el driver por otro que considera mejor… y la caga. No sólo la resolución pasa a ser la que no es (Sin posibilidad de volver a la resolución correcta), sinó que el driver que se instala de forma automática deja el sistema bastante inestable. Para resolverlo primero debemos descargarnos bajo windows los drivers de la tarjeta de vídeo desde esta página. Son los últimos drivers oficiales de ATI para esta tarjeta, que se llaman “Catalyst Suite”. Dejamos el archivo que hemos descargado en el escritorio.

Ahora pulsamos el menú inicio, la opción de apagado y MIENTRAS PULSAMOS LA TECLA DE MAYÚSCULAS (Shift. La que tiene una flecha apuntando hacia arriba) pulsamos la opción de reiniciar el equipo.

Reinicio modo prueba de fallos windows 10

Se va a abrir una especie de asistente especial que nos permite escoger algunas opciones. En la primera pantalla debemos escoger la opción que pone “Solucionar problemas”

Solucionar problemas windows 10

En la siguiente pantalla escogemos “Opciones avanzadas”.

Opciones avanzadas

En la siguiente “Configuración de inicio”.

Configuración de inicio

Y en la última pantalla pulsamos el único botón que hay que pone “reiniciar”.

Reiniciar

El equipo se reiniciará y nos permitirá escoger varias opciones de arranque, entre las cuales escogemos la número 7 (Deshabilitar el uso obligatorio de controladores firmados). Pulsamos el número 7 y windows arrancará sin mirar si los controladores están firmados o no.

Opción 7Una vez iniciado windows de esta forma, instalamos los drivers que hemos descargado de la web de ATI. Abrimos una carpeta del navegador de archivos y nos vamos a la ruta siguiente:

c:\AMD\Support\13-1-legacy_vista_win7_win8_64_dd_ccc\Packages\Drivers\Display\W86A_INF

Buscamos un archivo llamado C8160540.inf y lo editamos con el notepad. Al abrirlo buscamos una línea que pone

%ATI% = ATI.Mfg, NTamd64.6.2

y la cambiamos por lo siguiente

%ATI% = ATI.Mfg, NTamd64.6.4

Lo que hemos hecho es decirle al driver que es compatible con windows 10.

Seguimos cambiando cosas. Buscamos la línea que pone

[ATI.Mfg.NTamd64.6.2]

y la cambiamos por

[ATI.Mfg.NTamd64.6.4]

Por último buscamos la fila que pone

“%AMD9589.6%” = ati2mtag_RV630, PCI\VEN_1002&DEV_9589

y la sustituimos por estas seis líneas

;”%AMD9589.6%” = ati2mtag_RV630, PCI\VEN_1002&DEV_9589
“%AMD9589.6%” = ati2mtag_RV630, PCI\VEN_1002&DEV_9583&SUBSYS_0083106B&REV_00
“%AMD9589.6%” = ati2mtag_RV630, PCI\VEN_1002&DEV_9583&SUBSYS_0083106B
“%AMD9589.6%” = ati2mtag_RV630, PCI\VEN_1002&DEV_9583&CC_030000
“%AMD9589.6%” = ati2mtag_RV630, PCI\VEN_1002&DEV_9583&CC_0300
;

Guardamos los cambios en el archivo. Ahora nos vamos al administrador de dispositivos, hacemos click derecho en la tarjeta de video  (Se muestra como ATI Mobility Radeon 2600 XT) y pulsamos en propiedades. En la ventana que se abre pulsamos en “Actualizar controlador” y se abrirá otra ventana más. En esa ventana pulsamos en  “Buscar software de controlador en el equipo”.

Buscar controladorAhora el sistema nos pedirá la ruta del nuevo controlador. Le damos la siguiente

c:\AMD\Support\13-1-legacy_vista_win7_win8_64_dd_ccc\Packages\Drivers\Display\W86A_INF

y pulsamos el botón “Siguiente”.

Ruta del driver

Ahora nos pedirá seleccionar el controlador para nuestra tarjeta de vídeo. Buscamos el que se llama “ATI Radeon HD 2600 PRO”. Habrá cuatro disponibles. Seleccionamos el primero y pulsamos en “siguiente”.

Seleccionar drivers

Después de unos segundos, el monitor se pondrá negro y la imagen volverá ya en la resolución correcta. Por fin tenemos la tarjeta de vídeo funcionando en el iMac.

8) Drivers de la tarjeta de sonido.

Los drivers que hemos descargado desde boot camp por desgracia no son capaces de hacer funcionar la tarjeta de sonido, y tampoco los que Windows actualiza desde sus repositorios. Si os fijáis, por la entrada del jack de cascos del macbook o del iMac, con windows encendido se ve una luz roja. Esto está indicando que el sonido funciona “a medias” porque está intentando sacarlo siempre por la salida digital. Así que toca descargar los drivers correctos. Por suerte lo vamos a solucionar descargándolos de la web del fabricante de la tarjeta de sonido y realizando la instalación con normalidad. Y ¡¡Buenas noticias!! los drivers son los mismos tanto para el iMac como para el Macbook. Para descargarlos nos vamos a la siguiente web y pulsamos en el vínculo que pone “High Definition Audio Codecs (Software)”. En la siguiente pantalla marcamos la casilla “I accept to the above “ y pulsamos el botón “Next”. Ahora tendremos varias opciones de descarga en una tabla. Debemos coger la fila en la que la primera celda pone lo siguiente:

“64bits Vista, Windows7, Windows8, Windows8.1, Windows10 Driver only (Executable file)”

En esa fila, pulsamos el botón “Global” de la última celda. Se descargará un archivo ejecutable. Simplemente lo ejecutamos y seguimos el proceso de instalación. Así quedará la tarjeta de sonido funcionando. Sencillo ¿Verdad?

9) Instalación de los drivers actualizados de Apple.

Nos queda el último paso, que hará que funcionen las teclas especiales del teclado del Mac, los gestos del trackpad, la iluminación del teclado y algunas otras cosillas.

Hay instrucciones de este proceso en el siguiente vídeo, pero de todas formas os lo voy a detallar más abajo.

Habiendo arrancado el Mac con Windows 10, en primer lugar debemos usar un software llamado “brigadier” que nos permitirá descargar una versión de los drivers de BootCamp compatibles con windows 10. Podemos descargarlo desde esta página web, desde la que nos descargamos el archivo “brigadier.exe”. Una vez descargado, localizamos el archivo en la carpeta de descargas y lo movemos a la raíz del disco duro, directamente a “C:”.

Ahora nos vamos al menú inicio y sin pulsar en ningún sitio escribimos directamente “CMD”. En la parte superior veremos un resultado de búsqueda que pone “Símbolo del sistema”. Hacemos click derecho en ese resultado y seleccionamos la opción “ejecutar como administrador” y en la ventana que nos sale diciéndonos que esta aplicación puede realizar cambios en el dispositivo pulsamos la opción sí.

Ejecutar como administrador CMD

Nos saldrá una ventana para introducir comandos. Vamos tecleando estos comandos y según vayamos poniéndolos, al final de cada línea pulsamos “enter”.

cd /.

brigadier.exe -m MacBookPro11,5

El ordenador empezará a hacer una descarga automática desde los servidores de apple de todos los drivers que vamos a necesitar (y alguno más). La descarga llevará un ratillo, así que paciencia. En cuanto termine la descarga no cierres esa ventana, que la seguiremos usando. Vete ahora al explorador de archivos y abre el disco duro. Vas a ver en el directorio raíz una carpeta llamada “BootCamp-031-55710”. Nos vamos dentro de esa carpeta a la subcarpeta “Bootcamp”. Dentro de ella vamos a “Drivers” y dentro de esa nos vamos a “Apple”. Ahí copiamos los siguientes archivos y los pegamos de nuevo en la raíz del disco duro:

AppleKeyboardInstaller64.exe
AppleMultiTouchTrackpadInstaller64.exe
AppleNullDriver64.exe
AppleWirelessMouse64.exe
AppleWirelessTrackpad64.exe
BootCamp.msi

Volvemos a la ventana de comandos que habíamos dejado abierta y tecleamos lo siguiente desde la raíz del disco duro (desde dónde lo habíamos dejado). No os olvidéis de pulsar enter al final.

Msiexec /i BootCamp.msi

Lo primero que nos saldrá es una ventana de error (vaya por Dios) diciéndonos que Windows Installer dejó de funcionar. No os preocupéis por esa ventana (que todo está como tiene que estar) y pulsad en “cerrar el programa”. Nada más cerrar esa ventana nos saldrá el asistente de instalación de Boot Camp. Dejamos que instale todo lo que tiene que instalar y cuando termine reiniciamos el ordenador. En cuanto volvamos a iniciar la partición de Windows, tendremos en los iconos de notificación (al lado del reloj) el icono de “BootCamp” en el que podremos regular el brillo de la pantalla, el comportamiento del teclado y trackpad, brillo de las teclas, etc… Y lo que es mejor: TODO ESTARÁ FUNCIONANDO A LA PERFECCIÓN.

Llegados a este punto Windows ya es completamente funcional. Como muestra aquí va un pequeño vídeo del resultado en los tres equipos

Tal vez alguno de vosotros tenga alguna variante de este tutorial o sepa alguna forma mejor de realizar alguno de estos pasos. Cualquier añadido o sugerencia será bienvenido en los comentarios.

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Evitar lentitud en vuestro ordendador

Hace meses que me llevo fijando en un pequeño detalle muy recurrente en gente que usa ordenadores portátiles. No sé si vosotros notáis lo mismo, pero de un tiempo a esta parte a toda la gente que veo con un ordenador portátil, la veo con problemas a la hora de encenderlo y tenerlo listo para empezar a abrir los programas. Parece como si en los últimos años, en lugar de aumentar el rendimiento de los ordenadores, éste se hubiera reducido.

No es la primera vez que por un motivo u otro tengo que configurar un equipo (en el trabajo o a nivel personal) y me encuentro que el equipo tarda una eternidad simplemente en arrancar. Si bien hay gente que instala programas y más programas en el ordenador, y éstos hacen que el equipo se vuelva más lento, he notado que no siempre se daba este caso. ¿Qué es lo que pasa para que ocurra esto?

Yo achaco este problema, principalmente a tres factores.

1) Equipos de mala calidad: Hoy en día los ordenadores de 500 euros son omnipresentes en los centros comerciales, y se venden como churros. De hecho, de la gente que conozco que se haya comprado un portátil hace poco, me resultaría difícil encontrar a alguien que se haya ido a un equipo de más precio. Este tipo de equipos los tienen todas las marcas, pero en particular he notado que este problema es muy frecuente en los acer, con los que me he topado unas cuantas veces y siempre se repetía el mismo problema: Lentitud y más lentitud.

2) Sistema operativo conflictivo: Ya sabéis que precisamente Windows Vista no es santo de mi devoción, y este es precisamente uno de los motivos. Este sistema operativo consume muchísimos recursos, precisamente algo que un ordenador de gama baja no dispone en gran medida, lo que ocasiona lentitud en el sistema. Pero por desgracia resulta complicadísimo encontrar otro sistema operativo cuando te venden un ordenador. Cada equipo tiene un sistema operativo… digamos… ideal. Sin embargo a un buen ordenador le meten Windows Vista y a uno del montón también le meten Windows Vista, cuando a lo mejor al de gama baja le iría mejor algo más sencillo como un XP.

3) Programas instalados: Normalmente cuantos más programas se tengan instalados en un equipo, más lento tiende a ir. Aunque visto lo visto no me parece un factor tan determinante como hace unos años, sí que sigue siendo un factor a tener en cuenta, sobre todo cuando alguno de los puntos mencionados con anterioridad está presente.

A todos estos problemas, finalmente, yo le sumaría otro peor que los anteriores, que es la imposibilidad de poder cambiar de versión de Windows en algunos equipos. Hay algunas marcas de ordenadores (y aquí voy a poner como referencia los Sony Vaio) que cuando sacan el equipo al mercado sólo ponen a disposición del usuario drivers para el sistema operativo que tiene instalado de fábrica (el tan odiado Windows Vista). Esto ocasiona que en caso de necesitar un sistema operativo diferente (como Windows XP) no pueda instalarlo en el equipo, ya que si lo hago no me funcionará correctamente.

Resumiendo un poco, vamos a dar algunos consejos para intentar que nuestro portátil arranque con un poco más de velocidad.

1) Siempre que sea posible, intentad evitar Windows Vista. Puede que según Microsoft esté diseñado para arrancar de la forma más rápida posible, pero esto es irrelevante cuando el sistema operativo consume muchísimos recursos del equipo y éste es de gama baja.

2) Intentad tener instalados sólo los programas que vayáis a necesitar. Cuantos más programas, más entradas se crean en el registro, más fragmentado está el disco duro y más posibilidades de que haya algo volviendo el equipo lento o inestable.

3) Siempre que sea posible, cuando vayáis a apagar el portátil, en lugar de indicarle simplemente que apague, usad la opción de “hibernar”. Lo que hará será copiar todo el contenido de la memoria en el disco duro, y luego al arrancar pasará esos datos de nuevo a la memoria, acelerándose considerablemente el proceso de arranque.

4) De vez en cuando pasadle un programa de limpieza al equipo. Yo os aconsejo el Ad-Aware para eliminar posibles programas indeseables (spywares) y el Registry Mechanic para optimizar el registro y eliminar las entradas erróneas o innecesarias.

5) Esta es la opción más radical de todas, pero también la más efectiva. Probad un sistema operativo que no tenga nada que ver con Microsoft Windows. Después de tener en mis manos multitud de sistemas operativos, he podido comprobar que estos problemas de arranque ocurren únicamente en este sistema. Personalmente no he llegado a ver ningún Linux con lentitud para arrancar, ni ningún MAC OS (por muchos programas que tuvieran instalados). Yo personalmente he optado por la opción de tener un MAC como ordenador principal en casa y aunque lo tengo cargado de programas, no he tenido que hacer nada especial para que arranque rápido (De hecho tiene el sistema operativo que más rápido carga de todos los que he probado), y en cuanto a Linux, también tenemos un arranque extraordinariamente rápido, sobre todo pensando en la cantidad de programas que tienen instaladas por defecto las distribuciones de Linux.

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Evitar que windows XP nos pida usuario y contraseña

Para muchos usuarios de Windows es un incordio el tener que poner el nombre de usuario y contraseña al encender el ordenador. Muchos de estos usuarios aplican una solución muy peligrosa que consiste en dejar el campo de contraseña en blanco, con el consiguiente riesgo de seguridad que esto conlleva. Pero hay otra solución mucho más efectiva e infinitamente más segura, que es que el equipo asuma que al encender, se hace siempre con el mismo nombre de usuario y contraseña. Os dejo instrucciones para que aprendáis a hacerlo.

1) Pincháis en el menú inicio y luego en “ejecutar”.
2) En la ventana que os sale escribís lo siguiente: “control.exe userpasswords2”. Luego pincháis en “aceptar”.

3) En la ventana de cuentas de usuario, primero os aseguráis que la opción “Los usuarios deben escribir su nombre y contraseña para usar el equipo” esté marcada. Acto seguido marcáis el usuario con el que queráis encender el equipo (simplemente pinchando encima).

4) Ahora desmarcamos de nuevo la opción que habíamos marcado en el paso 3 (La de “Los usuarios deben escribir su nombre y contraseña…”). Una vez desmarcada, pinchamos en “aplicar” y en la siguiente ventana ponemos la contraseña que usamos para encender el equipo con este usuario (OJO. No la estamos cambiando, sinó que debemos poner la contraseña que hemos estado usando hasta ahora para iniciar con este usuario).

5) Aceptamos en las ventanas que tenemos abiertas y listo.

A partir de ahora el equipo no nos volverá a preguntar el nombre de usuario y contraseña al iniciar.

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Pasar música de un CD a MP3 en un sistema Windows

Suponed que tenéis un CD de música de los de toda la vida (No en MP3, sinó un CD original que habéis comprado en una tienda) y queréis pasar esa música a vuestro ordenador (Que tiene instalado un windows xp o vista). ¿Cómo podéis hacerlo? Esto que para algunos puede parecer trivial, es una duda que me han consultado en muchas ocasiones. Sin necesidad de instalar ningún programa a mayores vamos a intentar explicar una de las muchas formas de conseguirlo.

Lo más intuitivo sería ir a “Mi PC”, abrir la unidad de CD-ROM o DVD y arrastrar todo lo que hay ahí hacia una carpeta del disco duro. Sin embargo, si hacemos esto podemos comprobar que lo que obtenemos es simplemente una serie de accesos directos que no funcionan. ¿Cómo resolverlo entonces?

Si queremos una solución rápida sin necesidad de instalar ningún programa en vuestro equipo, se puede hacer mediante el Windows Media Player. Lo que haremos con este programa será convertir cada una de las pistas que hay en el CD a un archivo MP3 que podremos reproducir sin problemas en el equipo. Vamos a ello entonces.

Primero abrimos el Windows Media Player. Normalmente se puede encontrar en el menú inicio –> Programas (Ya aparece en la raíz de programas), pero también con frecuencia he visto que la gente lo suele cambiar de sitio (puesto no es un programa que agrade a mucha gente), por lo que si no lo encontráis, una forma sencilla de localizarlo es abrir el menú inicio, pinchar en “ejecutar”, escribir “wmplayer” y darle a enter. Con esto ya tendremos abierto el Windows Media Player.

Una vez abierto, el programa en cuestión puede presentar diferentes apariencias, con lo que aquí se complica un poco la explicación. Lo más habitual es que se nos muestre en modo de máscara, y a nosotros nos interesa verlo en modo completo. Para ello pulsaremos un botón que se sitúa en la parte inferior derecha del programa.

Una vez que estamos en modo completo, desplegamos el menú “copiar” y dentro del submenú “formato” escogemos la opción “MP3”. De esta forma nos aseguramos que lo que vayamos a grabar en el equipo pueda reproducirlo cualquier aparato del mercado (cosa que no nos asegura en absoluto el formato nativo del programa, el “wma”).

Una vez hecho esto, vamos a decirle al programa en qué sitio del disco duro queremos guardar la música. Para ello desplegamos de nuevo el menú “copiar” y pinchamos en “más opciones”. Nos saldrá una ventana similar a esta:

Dónde pone “Copiar música en esta ubicación desde CD”, pinchamos en el botón “cambiar” y seleccionamos el directorio dónde queramos que se almacene el CD. El resto de opciones las podéis dejar tal y cómo están en la imagen. Mencionar que la barra de desplazamiento que hay en la zona inferior os permite cambiar la calidad del sonido que estáis copiando. Normalmente 128 Kbps es más que suficiente para obtener sonido de excelente calidad, pero si sois muy puristas con la calidad del sonido no hay ningún problema en que pongáis una calidad mayor, aunque recordad que a mayor calidad, el tamaño del archivo resultante también será mayor.

Ya tenemos casi el proceso terminado. Ahora el Windows Media Player se ve tal que así:

Pero como podéis ver, las diferentes pistas que componen el CD están sin nombre. Sería todo un detalle que el propio programa ya pusiera el nombre a las canciones sin tener que teclearlo. Pues esto mismo es lo que vamos a hacer. Pinchamos con el botón derecho en el icono del CD y luego en “Buscar información del álbum”. Nos saldrá un asistente similar a éste:

Como podéis ver, el programa autodetecta sin problemas el CD que está metido. Pinchamos en el nombre del CD que creamos correcto y pinchamos en “siguiente”.

Simplemente confirmamos que las canciones son las que corresponden al CD y pinchamos en finalizar.

Ahora sólo nos queda pinchar en el botón que pone “iniciar la copia desde CD” para que todo el contenido del CD pase al directorio que previamente hemos escogido. Así podremos disfrutar del contenido de nuestros CD’s en nuestro reproductor MP3 o reproducirlos sin la necesidad de tener el CD insertado en el ordenador.

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El mismo videoclip editado con windows y Mac OS

Este es un excelente videoclip hecho con Mac OS.

Y este es el mismo videoclip hecho con Windows

Casi casi el mismo resultado ¿verdad?

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Correr programas de windows bajo Mac OS

Una de las cosas que echa para atrás a mucha gente a la hora de comprar un equipo con un sistema operativo distinto al omnipresente windows (como por ejemplo Mac os) es la aparente imposibilidad de ejecutar programas diseñados para ejecutarse en windows (como el programa “PADRE” para hacer la declaración de la renta, o muchos juegos). En realidad ese problema está ya solucionado desde hace mucho tiempo, pero la solución es complicada de explicar en un artículo. Casi mejor os lo muestro con mi primer screencast.

Para mi, usar windows XP bajo Mac OS es incluso más agradable que usarlo por sí sólo. Claro está que de esta forma corre un poco más lento que usándolo de forma nativa, pero unimos así la potencia de MAC OS con el uso de algunos programas específicos de Windows XP sin tener que reiniciar el equipo. Todo un lujo.

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La eterna lucha PC Vs MAC en clave de humor

Hay que ser muy friki para que este vídeo haga gracia… así que debo ser un friki del copón.

 

Nótese cómo el creador mete el dedo en la llaga de los principales problemas de ambos sistemas (creo que algún usuario de MAC odia la pelotita de playa dando vueltas).

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Registry Mechanic: Acelerando el rendimiento de Windows

¿A quién no le ha pasado alguna vez que por motivos desconocidos el ordenador le funciona mucho más lento de lo que debería (Muchas veces sin ni siquiera haber hecho el cafre con el equipo)? Casualmente he encontrado un programa que ayuda muchísimo a arreglar esos problemas de velocidad con nuestros equipos. El programa en cuestión se llama “Registry Mechanic” y, a pesar de tener un funcionamiento muy simple, cumple con su cometido de una forma estupenda. Presenta un interface tan simple como este.

Tal vez la principal función que tiene es la de limpiar el registro de windows. De allí quita toda la basura que se ha ido acumulando a lo largo del tiempo (registros de programas ya desinstalados y en general registros inútiles). Por otro lado también compacta y optimiza el registro. En principio yo no consideraba que la diferencia de rendimiento se iba a notar, pero después de probarlo en varios equipos puedo afirmar que es casi una herramienta imprescindible para un ordenador que lleve tiempo sin formatear, ya que se nota mucho que acelera el sistema. Os recomiendo que mireis su página web y que lo probeis si notais que el ordenador va lento de más.

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Windows VS Linux: La metáfora del software libre

Se ha descrito el software libre mediante diversas metáforas, como el de las recetas de cocina de Stallman. Basándome un poco en esa suposición, he intentado ir más allá y hacer todo lo posible para convencer a la gente que use -como mínimo, que pruebe- el software libre. Allá va.

Imagina que entras en un restaurante para comer. El camarero, antes de mostrarte la carta, te sirve un plato de estofado. El plato tiene buena pinta; cuando miras a tu alrededor ves que todo el mundo está comiendo estofado.

Cuando lo pruebas, notas que su sabor es horrible. No parece ternera ni cerdo. Pero todos siguen con su estofado, así que supones que tendrás que comértelo de todos modos

Ya llevas la mitad del plato cuando entra otra persona, que se sienta en la mesa de al lado. Le sirven estofado, pero devuelve el plato. Pide lenguado en salsa

Extrañado, te preguntas si el pescado también será tan malo como el estofado. Ves que esa persona tarda alrededor de un cuarto de hora en quitar todas las espinas y limpiar la pieza, pero la comida parece gustarle. Un señor que hay sentado a tu lado se da cuenta de que estás observando al chico del pescado, y te comenta “No entiendo como puede comer pescado. ¡Pierde todo el tiempo tan sólo para limpiarlo!”. El chico se da cuenta y le contesta “Pero merece la pena la espera”

Además, oyes conversaciones en las que se dice que alguno de los que comió estofado el día anterior está con gastroenteritis, posiblemente por comer carne en mal estado. Mientras la persona del pescado está acabando, llama al cocinero para explicarle que el plato estaba exquisito, pero con un poco de zumo de limón hubiera quedado más jugoso. Decides llamar tú también al cocinero para comentarle que el estofado es asqueroso, pero te responde que el hecho de comer estofado te prohíbe preguntar de dónde salió la carne, y no puedes cambiar las patatas por champiñones en caso de que no te gusten. “¿Cómo es posible que no pueda saber qué animal estoy comiendo?”, le dices. Por lo visto, la empresa que distribuye la carne guarda celosa ese secreto, aunque garantiza que es de calidad y apta para el consumo humano.

La persona del pescado se dispone a marchar, y se va sin pagar la cuenta. Preguntas al camarero, y te dice que el pescado es gratuito, pero el estofado hay que pagarlo. El señor de antes te comenta “Si es gratis, seguro que no es de fiar”, aunque piensas si realmente algo puede estar más malo que la carne que te acabas de comer. Pagas una cantidad exorbitada por un estofado malísimo, y marchas del restaurante. En tu camino a casa, ves que en otro restaurante el pescado cuesta dinero, aunque ni la mitad que la carne. El camarero te dice que el pescado es el mismo, pero esta vez lo sirven con extra de guarnición si quieres. Si no, también es gratis

A la semana siguiente, vuelves al mismo restaurante. Piensas si probar el pescado o seguir con la carne. Nuevamente, todos los comensales han pedido estofado. En una mesa encuentras al chico de la semana pasada, en lugar de lenguado ha pedido merluza al ajillo. Te invita a sentarte a su lado

Tomas asiento, y el camarero aparece con un plato de estofado. Qué asco. Otra persona te dice en voz baja “Recuerda que si comes pescado no te sirven vino rosado”. El chico que está sentado a tu derecha está bebiendo vino blanco, así que tampoco notarás mucho la diferencia. Se dirige a tí “¿Quieres pescado? Si no te ves capaz de limpiarlo, te puedo echar una mano. Está buenísimo. Si lo pruebas y no te gusta, no pasa nada, siempre podrás volver al estofado”. Se ríe y añade “¿De verdad te gusta? Es malísimo”

Empiezas a dudar, y recuerdas lo que te dijeron la semana pasada. Le preguntas acerca de la procedencia del pescado, podría ser que estuviera en mal estado. Te contesta que ese pescado es del día, que puedes ir tú mismo a la lonja a comprobar como el dueño del restaurante lo adquiere todos los días. Nadie te garantiza que sea bueno, pero resulta que sí lo es. Tú mismo puedes comprobarlo. Te comenta que los grandes gourmets siempre piden pescado para comer. Como necesitan cierta garantía de calidad por su estatus social, pagan a un notario para que vaya todos los días al puerto a comprobar que, efectivamente, el pescado es fresco. El resto de comensales se aprovechan de esto, pues el notario no sólo garantiza el pescado de los más exigentes, sino todos los palés que pasan por la lonja.

Además añade “¿O es que acaso puedes comprobar la procedencia de la carne? Sabes, cualquiera puede pescar su propio pescado y comerlo como más le guste. En cambio, la empresa que controla la carne no permite cocinarlo de maneras que no sean las que ellos quieren. Ni siquiera dicen qué animal estás comiendo, ¿Te parece normal? ¿Si su carne es tan buena, qué tienen que esconder?”

“Una vez que te has acostumbrado a limpiar el pescado de espinas, aunque tardes un poquito más en comer, te quedas más a gusto. Insisto, te echo una mano hasta que te acostumbres. No entiendo cómo puede haber gente que pague por esa ¿carne?”. Le recuerdas que mucha gente marcha sin pagar. “Sí, claro que puedes irte sin pagar. Pero pudiendo comer un buen pescado, no comería ese estofado ni aunque me lo regalasen. Y si lo pruebas lo entenderás”

Ahora dime… ¿Qué elegirías para comer?

Reproducido de Punto y aparte

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