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Etiqueta: pi-hole

Bloquea publicidad en tu móvil y accede a los dispositivos de tu hogar con PiVPN

Hemos visto en anteriores tutoriales cómo instalar un sistema operativo ligero a una raspberry y posteriormente cómo instalarle y configurarle Pi-Hole para eliminar la publicidad en nuestra red doméstica, todo explicado de forma que cualquier persona pueda montarlo en su casa. Ahora veremos cómo montar un servidor VPN en la misma raspberry para bloquear la publicidad cuando estemos fuera de casa (Sobre 3G o sobre una Wifi que no sea la nuestra) y que además nos permita acceder desde cualquier lado a los dispositivos de nuestro hogar.

1) Requisitos.

Para poder seguir este tutorial necesitamos que tengáis una Raspberry con Raspbian instalado. Si habéis seguido el tutorial para instalar Raspbian Lite que hemos publicado, entonces ya tenéis la base preparada.

Necesitamos también que el proveedor de internet os dé una dirección IP pública. No es necesario que tengáis una IP fija, pero sí una que sea públicamente accesible por internet. Está muy de moda que los proveedores de internet compartan una única dirección IP pública con varios clientes, y si tú eres uno de los afectados por esta práctica, este tutorial no te va a funcionar hasta que no os cambien a una IP pública sólo para vosotros. Con algunos proveedores (me viene a la cabeza Pepephone) esto se soluciona llamando a su servicio técnico y solicitando una dirección IP privada, pero no tengo nada claro que sea algo tan sencillo con algunos otros (y me viene a la cabeza Vodafone). Tendréis que averiguar qué tipo de conexión os da vuestro proveedor, y en caso de tener ip privada mirar si podéis realizar alguna gestión para que os den una IP pública.

Por cierto… si únicamente necesitáis un VPN para acceder remotamente a vuestros equipos, entonces podéis ir directamente al punto 2 del tutorial. Pero si además queréis quitar la publicidad en vuestros dispositivos móviles, entonces necesitamos que la Raspberry tenga instalado Pi-Hole. Hemos explicado cómo hacerlo en este tutorial.

2) Vamos a registrarnos en un servicio de DNS dinámico.

Supongamos que ya habéis comprobado que vuestra conexión disfruta de una IP accesible públicamente. Si tienes una conexión a internet doméstica, lo más probable es que la IP que te otorga tu ISP sea dinámica. Las direcciones IP fijas suponen un coste mayor en la conexión (tendrías que pagar más cada mes a tu ISP por disfrutar de una IP Fija) y suelen estar destinadas a usos empresariales.

El tener una IP dinámica tiene una gran desventaja, y es que cada vez que enciendes y apagas el router, tu dirección IP cambia. Desde fuera de nuestra casa necesitamos conectarnos a algo «fijo», puesto que si ha habido algún apagón momentáneo en nuestro hogar la IP pudo haber cambiado. Por poner un simil, es como si tienes que llamar a un amigo pero cada poco tiempo está cambiando de número de teléfono. Si no tienes algún servicio que te diga en cada momento qué número tiene, va a ser difícil contactar con él. Para resolver este problema están los servicios de DNS dinámico. Vamos a usar uno de ellos para que un programa en la raspberry esté diciéndole contínuamente a sus servidores cuál es nuestra IP en cada momento. De esta forma, este servicio nos permitirá tener una dirección web que apunta siempre a nuestra raspberry, aunque nuestra IP esté cambiando contínuamente.

¿Cuál usar? Pues hay varios y esto ya es cuestión de gustos, pero como tengo que centrarme en alguno vamos a usar DNS Exit, que suele funcionar bastante bien.

Primero nos registramos en el servicio en esta página, poniendo nuestros datos.

Una vez registrados, nos vamos a «Sign up services» en la columna de la izquierda.

Entre las opciones que hay, debajo de todo nos vamos a «free second level domains».

Y ahí completamos las distintas opciones. Ponemos un nombre de dominio (será algo del tipo «loquesea@linkpc.net»), la dirección ip nos viene ya cubierta (la que tenemos en este momento) y dejamos marcada la casilla de ip dinámica.

En el siguiente paso nos dice que se ha creado correctamente el dominio de segundo nivel. Debemos pulsar el botón de «Download Dynamic DNS Clients» para descargarnos un programa que nos permita actualizar ese nombre de dominio cada vez que cambie nuestra dirección IP.

En la pantalla que nos aparece, en la zona de «Linux/Unix/MacOSX» debemos pulsar con el botón derecho del ratón en el archivo que tiene la extensión «.tar.gz». Pulsamos en «copiar la ruta del enlace». Así tendremos la ruta del enlace en el portapapeles y la podremos pegar en otro sitio. Si queréis, pegad ese enlace en algún archivo de texto para tenerlo a mano y poder usarlo más adelante.

Ahora debemos acceder al terminal de nuestra raspberry (ya sea mediante Putty o usando el comando SSH desde otro terminal). Antes de empezar con la instalación del cliente de DNSExit vamos a hacer un ajuste (porque la versión actual del cliente tiene un pequeño fallo y si no hacemos esto obtendremos un error más adelante. Si hacemos este pequeño «apaño» nos va a ir todo bordado). Tenemos que ir a la ruta /etc y ahí crear un archivo llamado dnsexit.conf. Para ello teclearemos lo siguiente:

cd /etc
sudo nano dnsexit.conf

Vamos a dejar en archivo en blanco. Simplemente tecleamos «Control + O» para guardar cambios y salimos del programa pulsando «Control + X». Ahora vamos a darle permisos a ese archivo para que el programa de instalación pueda escribir en él, con este comando

sudo chmod 777 dnsexit.conf

Con estas dos cosas ya hemos dejado todo preparado para realizar la instalación. Vamos a irnos a la carpeta de nuestro usuario para empezar a realizar la instalación. Lo haremos con este comando.

cd /home/pi

hora vamos a teclear lo siguiente para, primero, crear la carpeta «exitdns» (la llamamos así para diferenciarla de una segunda carpeta que se creará dentro). El segundo comando es para situarnos dentro de esa ruta.

mkdir exitdns
cd exitdns

Ahora debemos poner «wget» y pegar la dirección que copiamos antes, con el enlace de descarga del programa que vamos a instalar. Quedará algo así.

wget http://downloads.dnsexit.com/ipUpdate-1.71.tar.gz

Una vez realizada la descarga, debemos descomprimir ese archivo con este comando.

tar xzvf ipUpdate-1.71.tar.gz

De forma que lo que tengamos en la pantalla debería ser algo similar a esto.

Nos metemos dentro de la carpeta que acabamos de descomprimir con este comando

cd dnsexit

Y antes de continuar nada vamos a escribir este comando para instalar unas librerías que necesita el programa para funcionar. Va a instalar bastantes cosas, así que no os asustéis.

sudo apt-get install libwww-perl

y vamos a hacer también un pequeño ajuste para que el programa funcione correctamente, introduciendo este comando:

export PERL5LIB=/home/pi/exitdns/dnsexit/

Ahora ya podemos lanzar el programa de instalación de DNSExit mediante este comando.

./setup.pl

Ese comando nos va a preguntar varias cosas:

  • Nuestro usuario de DNSExit (el usuario que hemos creado para logarnos en la página web de DNSExit).
  • La contraseña de ese usuario
  • El dominio que quieres que se actualice automáticamente (el sistema permite actualizar más de uno). Como sólo tenemos uno, seleccionamos la opción «0».
  • Los distintos hosts dentro del dominio. De nuevo volvemos a tener uno sólo, así que seleccionamos la opción «0».
  • Nos pregunta si queremos correr este programa como un demonio (lo equivalente a un servicio en Windows). Eso hará que el programa corra siempre en segundo plano actualizando la ip siempre que se cambie. Tecleamos «yes»
  • Nos pregunta la frecuencia de las actualizaciones. 10 Minutos entre actualizaciones es más que suficiente, así que ponemos «10».
  • Nos pregunta si queremos que este demonio se «autoarranque» cada vez que se reincie la Raspberry. Escribimos «yes».
  • Nos pregunta el directorio dónde va a instalar el script. Dejamos puesta la opción «0».

Y con esto queda lista esta parte. Ahora cada vez que cambie nuestra IP, en un intervalo de un máximo de 10 minutos el servicio de DNSExit se enterará y la direccion que hemos creado apuntará a la nueva IP.

3) Instalamos PiVPN en la Raspberry.

Al igual que con Pi-hole, la instalación de PiVPN es muy sencilla y sólo debemos responder a preguntas. Debemos acceder de nuevo al terminal de nuestra raspbery y teclear el siguiente comando:

curl -L https://install.pivpn.io | bash

Este comando nos empezará a abrir pantallas a las que hay que responder. Pimero un mensaje de bienvenida que aceptamos.

En la siguiente pantalla nos advierte de que para que esto funcione, necesita una IP estática. En el primer tutorial le hemos puesto una ip estática a nuestra raspberry, así que todo correcto

Ahora te preguntará si la ip de tu rapberry es estática. Dile que sí.

siguiente pantalla: Advertencia acerca de que puedes liarla si hay un conflicto de IP’s. Vamos a aceptar y esperar que no sea así.

Siguiente pantalla de advertencia: nos dice que en la pantalla que veremos en unos instantes debemos escoger un usuario del equipo en el que estamos instalando PiVPN para guardar las configuraciones. Tenemos sólo uno (pi), así que no va a haber mucha duda.

En esta pantalla seleccionamos el único usuario que tenemos. (¿Por qué no han unido esta pantalla y la anterior?)

Ahora nos recomienda activar actualizaciones desatendidas. Es algo que nos interesa mucho y que deberíamos haber activado ya al instalar la raspberry… pero como lo activa ya PiVPN prefiero que lo haga este programa de forma automática y nos ahorramos una configuración.

Activamos las actualizaciones que nos decían en el punto anterior dándole a «sí» (De nuevo ¿No podían unir estas dos pantallas?).

Ahora nos pide escoger un protocolo de comunicación. Dejamos el que está por defecto (UDP) y aceptamos.

Siguiente pantalla (y esta es importante). Nos pide un puerto para comunicarse. Dejamos el que nos pone por defecto y ANTES DE CONTINUAR LO APUNTAMOS EN ALGÚN SITIO. Cuando terminemos esta instalación hay que mapear ese puerto en el router hacia la IP de la raspberry, así que no lo olvidéis.

La siguiente pantalla es para confirmar la pantalla anterior. A ver… ¿Estamos tontos? ¡Esto está lleno de pantallas duplicadas!

Siguiente pantalla. Nos pregunta si vamos a aplicar una encriptación fuerte y nos advierte que si la usamos puede que alguna versión vieja del cliente no nos fucione. Sin problema. le decimos que sí.

Ahora nos pregunta por el tamaño del certificado. Como en muchas otras cosas, el tamaño no es lo importante. El certificado más básico es suficiente para securizar nuestra VPN (Es más que seguro para lo que se ve por ahí en algunas aplicaciones que usamos a diario). Así que lo dejamos en «256» y aceptamos.

¿Vamos a usar una ip pública para conectarnos desde fuera o una dirección web? Aquí aprovechamos lo que hicimos en el punto 2. Seleccionamos DNS.

En la siguiente pantalla ponemos la dirección que hemos creado en el punto 2

Ahora viene una pregunta crítica. ¿Qué proveedor de dns vamos a usar? Si no queremos unir Pi-hole con PiVPN (queremos usar la VPN sólo para acceder a nuestros dispositivos desde fuera), escoged alguno de la lista (os recomiendo CloudFlare). Si vamos a unirlos (para quitar la publicidad desde fuera de casa) entonces escoged la última opción (Custom). Vamos a hacer una cosa «rara» que os explicaré en el siguiente paso.

Nos pide el servidor de DNS que vamos a usar. En principio deberíamos poner la IP 10.8.0.1 (que sería lo correcto), pero vamos a poner una IP que nos falle. Os explicaré al final del apartado 6 por qué. Por el momento hacedme caso y poned la ip de nuestra Raspberry que en mi caso es la 10.0.1.222, pero tenéis que poner la vuestra.

Pantalla de confirmación. Sí… la ip está mal… pero a la vez está bien porque queremos obtener un fallo en un momento concreto. Luego sabréis por qué.

Ahora nos pregunta si activa una opción para usuarios avanzados. Le decimos que no.

Ahora nos da instrucciones de cómo usar PiVPN una vez instalado. Os las esplicaré luego. Aceptamos.

…y por fin llegamos al final de la instalación. Nos pregunta si reiniciamos el equipo ahora. Le decimos que sí.

Después del reinicio vamos a hacer una comprobación rutinaria. Nos conectamos de nuevo por SSH a la consola de nuestra Raspberry y tecleamos el siguiente comando:

sudo service openvpn status

El resultado nos dirá si PiVPN está funcionando. Si es así, obtendremos algo similar a esto.

Fijaos que en verde nos pone que el servicio está activo y en la última línea vemos que el servicio está iniciado. Así que todo está bien.

4) Mapeamos el puerto en el router.

¿Os acordáis que durante la instalación os dije que debíais anotar el puerto en el que funcionaría PiVPN? Pues ahora es el momento ideal para mapear ese puerto en nuestro router. Tenemos que decirle al router con el que nos conectamos a internet que cualquier petición que venga desde fuera por el puerto 1194 debe dirigirla a la ip de nuestra Raspberry. ¿Cómo? Pues cada router es un mundo y tiene una interfaz distinta. Lo más normal es que tengáis que entrar desde el navegador de internet a la ip del router (192.168.0.1 o 192.168.1.1) y entrando con un usuario y contraseña tengáis alguna opción dónde cambiarlo. En todo caso os voy a explicar cómo tengo que hacerlo yo en mi modelo de router (Time Capsule de Apple), pero vosotros debéis mirar cómo se cambia esa configuración en vuestro modelo de router, porque salvo que sea un router de Apple, vais a tener que hacerlo de forma distinta.

Yo tengo que ir al interface de administración del router e ir al apartado «red». Allí, en ajustes de puerto debo añadir un nuevo puerto

En «Descripción» pongo algo del estilo «Raspberry PiVPN». En los puertos «UDP» pongo el puerto 1194, los puertos TCP los dejo vacíos y en «Dirección IP privada» pongo la ip de nuestra Raspberry.

Una vez hecho esto, acepto todos los cambios, el router se reinicia y listo: puerto mapeado y un problema menos.

5) Creamos un usuario para acceder desde fuera.

Vamos a crear uno (o varios) usuarios con los que podremos conectarnos a nuestra Raspberry. En el terminal tecleamos lo siguiente:

pivpn add

Ahora cubrimos los siguientes datos (y los apuntamos, porque los necesitaremos luego).

  • Nombre del cliente: El nombre de usuario que vamos a crear. Yo voy a crear un usuario que se llama «darthvader», pero vosotros poned el usuario que queráis.
  • Días que va a durar el certificado: ponemos 3650 (10 años)
  • Contraseña: Nos la va a preguntar dos veces. Intentad poner una contraseña segura, por favor. Es importante usar contraseñas seguras y que no habéis usado en ningún otro sitio.

Y listo. Nos generará un fichero llamado «usuario.ovpn» (usuario es vuestro nombre de usuario. En mi caso me crea «darthvader.ovpn). Con este método creamos tantos usuarios como necesitemos, y de hecho lo ideal es crear un usuario diferente para cada dispositivo que se vaya a conectar a la VPN. Una vez creado el usuario el terminal debería ser algo similar a esto:

Ahora debemos mover ese archivo a algún sitio en el que podamos cogerlo, porque lo necesitamos llevar al dispositivo en el que queramos conectarnos. Después de darle muchas vueltas, voy a sugeriros un método para ello que no es el más «elegante», pero sí el más sencillo.

Una opción sería crear una carpeta compartida en la raspberry para acceder a ella desde el ordenador (Eso lo haremos cuando expliquemos cómo instalar aMule en esta misma raspberry, pero ahora no quiero complicaros más el tutorial). Incluso podríamos copiar el archivo en la carpeta dónde se almacena el interface de pi-hole (su página web) y cogerlo accediendo a través del navegador. Pero en un intento por simplificar las cosas voy a sugeriros otro método «poco convencional» pero que va a ser muy sencillo de realizar y con el que no vamos a necesitar instalar ni configurar nada a mayores.

El último mensaje de la raspberry era que el archivo «darthvader.ovpn» estaba en la carpeta /home/pi/ovpns. Pues vámonos a esa carpeta con este comando.

cd /home/pi/ovpns

Lo que haremos será copiar ese fichero en la carpeta /boot (bueno… realmente no es una carpeta, sinó una partición separada). Ahí se pueden almacenar muy pocas cosas porque es una partición pequeñita, pero ese archivo ocupa muy muy poco, así que no habrá problema alguno con el espacio que ocupa. Lo copiamos con este comando.

 sudo cp darthvader.ovpn /boot/

Evidentemente, sustituimos el nombre del archivo por el de tu usuario (Espero que no seas tan friki como para tener de nombre de usuario a Darth Vader).

Vale… ya tenemos ese archivo en /boot. ¿Y ahora? Pues simplemente apagamos la raspberry. Para apagarla de forma segura usaremos este comando.

sudo shutdown now

Una vez introducido y después de pulsar «enter», vamos a esperar unos segundos hasta que veamos que en la raspberry sólo hay una luz fija roja (no hay actividad de disco). Entonces le quitamos el cable de corriente, le quitamos la tarjeta y la introducimos en nuestro ordenador, y veremos que podemos acceder a la partición «/boot» sin problemas (está formateada en fat32, por lo que va a poder leerla cualquier equipo). Movemos el archivo a nuestro escritorio (lo movemos, para que quede borrado de la partición «/boot» y expulsamos correctamente la tarjeta del ordenador. Volvemos a poner la tarjeta en la Raspberry y le conectamos de nuevo el cable de corriente.

6) Instalamos el usuario que hemos creado en el cliente VPN de nuestro dispositivo.

Ya tenemos el archivo de configuración en nuestro ordenador. Ahora necesitamos instalar un programa en nuestro dispositivo para poder conectarnos a nuestra recién creada VPN. Estos serán los programas que necesitamos para los distintos dispositivos que podemos tener:

En cualquiera de estas aplicaciones debemos importar el archivo que hemos generado y que ya tenemos en el ordenador de escritorio, pero os vuelvo a advertir de que no funcionará a la primera debido a una configuración que hemos hecho mal a posta en el paso 3. Os explicaré como corregirlo en el paso 7, pero en todo caso os explico cómo importar el archivo en cada aplicación.

En windows, una vez instalado OpenVPN Client, pulsamos con el botón derecho a su icono en la barra de herramientas, y seleccionamos la opción de «importar».

Importamos el archivo, ponemos la contraseña y marcamos la casilla para que la guarde y no nos la vuelva a pedir. La próxima vez que queramos conectar, desplegamos de nuevo el menú del icono de OpenVPN Client, conectamos con nuestro usuario y nos saldrá la confirmación de que ya estamos conectados.

En un Mac con Tunnelblick instalado, para añadir la configuración simplemente debemos hacer doble click en el archivo con la extensión «.ovpn» y nos saldrá una pantalla similar a ésta. Dependiendo de si queremos que nuestro VPN lo usen todos los usuarios del equipo o sólo nuestro usuario, le damos a «Todos los usuarios» o a «Sólo yo».

Luego nos preguntará por la contraseña de administrador del equipo. La ponemos e inmediatamente nos saldrá esta notificación.

Ahora para conectarnos sólo habría que desplegar el menú de Tunnelblick y pulsar en nuestro usuario de VPN.

En Android, iOS y iPadOS el procedimiento es casi idéntico. Primero debéis enviar el archivo al teléfono (por telegram, correo electrónico, alguna nube como nextcloud, google drive o dropbox…). Una vez que tengáis el archivo localizado en el teléfono tenéis que abrirlo en OpenVPN Connect.

Por ejemplo, en iOS debemos pulsar sobre el archivo y nos aparecerá una opción similar a esta, en la que debemos pulsar en «Copiar en OpenVPN»

Así se abrirá el archivo en el programa adecuado. Nos preguntará si añade ese perfil. Le decimos que lo añada.

Al añadirlo nos pregunta si guarda la clave privada. Pulsamos en la casilla de verificación, ponemos la clave que hemos generado al crear nuestro usuario, y pulsamos arriba a la derecha en el botón «ADD».

Acto seguido se nos pregunta si deseamos añadir una VPN al dispositivo. Le decimos que sí.

Y listo. Ya tenemos lista la VPN en el teléfono para conectarnos. Os recomiendo desconectar el wifi del teléfono. Teniéndo únicamente la conexión 3G activada, pulsad este botón de la aplicación.

Si pulsáis el botón de la aplicación ¡¡¡Ya funciona!!! Espera… ¿Ya funciona? Pues a medias. Aparentemente el botón se pone en verde y estamos conectados, pero si intentamos navegar obtenemos un error diciendo que no podemos acceder a la página ¿Por qué?

Pues sencillo… porque hemos hecho una configuración incorrecta durante la instalación. Si hubiésemos hecho la configuración correctamente estaríamos navegando, pero tendríamos que perder tiempo comprobando si nos funciona todo correctamente o no. Si os podéis conectar a la VPN y os da error cuando intentáis navegar sabemos:

  • Que el VPN funciona (al menos conecta).
  • Que la navegación se está haciendo a través del VPN (que como está mal configurado nos está dando error).

Si hubiéramos hecho la configuración bien, estaríamos navegando, pero no sabríamos si la página web la estamos cogiendo de nuestra conexión a internet sin pasar por el VPN o estamos cogiéndola por el VPN. Ese error nos garantiza que estamos navegando por el VPN y que vamos bien encaminados.

7) Corregimos la configuración y hacemos los últimos ajustes.

Vamos a entrar de nuevo en la raspberry por SSH (por teminal o Putty). Vamos a ir a la ruta /etc/openvpn y ahí vamos a editar el archivo server.conf, tecleando el siguiente comando.

sudo nano /etc/openvpn/server.conf

A estas alturas seguro que ya sabéis que podemos hacerlo de este otro modo.

Dentro de ese archivo vamos a buscar la línea que pone lo siguiente:

push "dhcp-option DNS 10.0.1.222"

Como habréis supuesto, debe poner la ip de vuestra raspberry. Vamos a cambiar esa línea por esta otra…

push "dhcp-option DNS 10.8.0.1"

Esa IP es la que usa PiVPN siempre como puerta de enlace y servidor de DNS para los clientes que se conecten al servicio. El archivo quedaría de esta forma.

Con este cambio realizado, pulsamos «Control+O» para guardar los cambios y salimos del editor Nano pulsando «Control + X».

Por cierto… si no usáis pi-hole y sólo queríais usar un VPN para conectaros con vuestros dispositivos, esa IP debería ser «1.1.1.1», y además con este cambio este tutorial ya ha acabado para vosotros. El resto vamos a hacer un par de configuraciones a mayores para que Pi-hole nos bloquee la publicidad mediante el VPN.

Para terminar la conexión entre Pi-hole y PiVPN vamos a ir a la ruta /etc/pihole y vamos a editar el archivo «setupVars.conf»

sudo nano /etc/pihole/setupVars.conf

En ese archivo la primera línea debe poner algo como ésto si la raspberry se conecta por WiFi.

PIHOLE_INTERFACE=wlan0

O ésto si la raspberry se conecta mediante cable de red.

PIHOLE_INTERFACE=eth0

Justo debajo de esa línea, debemos añadir otra que ponga esto otro.

PIHOLE_INTERFACE=tun0

Para que el archivo quede de esta forma.

De nuevo pulsamos «Control+O» para guardar cambios y «Control + X» para salir del editor. Esto hará que el Pi-hole permita entregar datos a PiVPN.

Por último vamos a crear un archivo que no existe en nuestra Raspbery. Tenemos que ir a la ruta /etc/dnsmasq.d y crear allí un archivo llamado 02-ovpn.conf de esta forma.

sudo nano /etc/dnsmasq.d/02-ovpn.conf

Dentro de ese archivo debemos escribir una única línea, que será ésta.

interface=tun0

Guardamos cambios con «Control+O» y con esto ya hemos terminado. Reiniciamos la raspberry por precaución con este comando:

sudo shutdown -r now

Una vez reiniciada podéis probar de nuevo la conexión que intentamos en el punto 6. Teniendo sólo 3G activado, intentad conectaros al VPN y abrid alguna página web. Ahora ya deberíamos poder navegar con el VPN conectado y el Pi-hole debería quitarnos toda la publicidad de las páginas web y de todas las aplicaciones del teléfono (o del ordenador).

Por cierto… si estáis pensando que seguramente la raspberry está ahora echando humo, estáis muy equivocados. Aún está muy ociosa, así que podemos usarla para más cosas además de tener un servidor de Pi-Hole y otro de PiVPN. En el próximo tutorial veremos cómo instalarle a esa misma raspberry un cliente de aMule para poder realizar descargas largas sin tener que dejar el ordenador principal encendido y consumiendo muchísima electricidad (os recuerdo que el consumo eléctrico de una Raspberry es casi anecdótico)

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Pi-hole: elimina la publicidad en todos los dispositivos de tu hogar sin instalar nada en niguno de ellos

En nuestro anterior tutorial hemos visto cómo instalar un sistema operativo ultraligero en una Raspbery Pi. En éste vamos a aprender cómo instalar pi-hole en esa misma raspberry para eliminar la publicidad de absolutamente todos los dispositivos que se conecten a nuestra red wifi (tablets, smart tv, teléfonos, ordenadores…) sin tener que instalar nada en ninguno de ellos. Además, como el consumo eléctrico de una raspberry es ínfimo, podemos tener la Raspberry encendida todo el día realizando esta tarea sin preocuparnos por la factura de la electricidad.

Y sí… seguro que alguno está pensando «Pero eso se puede hacer instalando tal aplicación en mi móvil o este plugin en el navegador». Eso está muy bien, pero esa forma de proceder tiene tres problemas básicos que Pi-hole resuelve:

  1. Un plugin para el navegador quita la publicidad en ese navegador, pero no en otros navegadores o programas que tengas instalados en el equipo.
  2. Puedes instalar un software en el equipo que se ocupe de quitar la publicidad en cualquier programa, pero eso serviría para ese equipo (ordenador, móvil), pero no para el resto de dispositivos de tu casa.
  3. La gran mayoría de software que se dedica a estos temas NO son software libre. Muchos son gratis, pero no libres, lo que implica que no podemos estar seguros de qué es lo que hacen por detrás (¿enviar nuestro historial de navegación a alguna empresa? ¿espiarnos? ¿instalarnos una puerta trasera?…). Pi-hole sin embargo es completamente libre (podemos mironear su código para ver lo que hace), lo que es una garantía de seguridad.

Resumiendo: Es mucho más inteligente abordar la eliminación de la publicidad vía pi-hole que por medio de otras aplicaciones, aunque sean más sencillas de instalar (tanto por seguridad como por efectividad). Así que vamos al grano.

1) Requisitos

Vamos a suponer que habéis hecho todo lo que hemos aprendido en el tutorial anterior, es decir, tenéis una Raspberry Pi funcionando con Raspbian (sea la versión que sea, aunque os recomiendo Raspbian lite para que vaya más rápido) y tiene una IP fija asignada. También podéis aplicar este tutorial si tenéis un ordenador con Debian instalado o alguna distribución de linux basada en Debian (Ubuntu, Linux Mint…), aunque el consumo eléctrico de un ordenador de escritorio es muy superior al de una Raspberry, por lo que usar una Raspberry para esta tarea es lo ideal.

2) Instalación de Pi-hole

Para instalarlo, primero debemos acceder al terminal de nuestra raspberry. Si habéis seguido el tutorial de instalación, accederemos a ella mediante SSH, bien mediante Putty si usamos Windows o bien por el terminal de nuestro ordenador si usamos Linux o Mac Os. En mi caso accederé por terminal desde Mac OS, escribiendo el siguiente comando:

ssh pi@10.0.1.222

Nos logamos con nuestra contraseña para poder «hablar» con nuestra raspberry y escribiremos el comando de instalación de Pi-hole, de esta forma:

curl -sSL https://install.pi-hole.net | bash

Simplemente debemos esperar sin tocar nada hasta que nos salga esta pantalla en la que debemos pulsar en «Aceptar». El ratón no funcionará (recordad que estamos en modo texto), por lo que debemos pulsar «enter».

Debemos aceptar también la siguiente pantalla, que es ésta.

Y por último ésta también la aceptamos.

Ahora nos preguntará por qué interface se está conectando la raspberry. Los que la tengáis conectada por cable, debéis escoger eth0 y los que la tengáis por wifi debéis escoger wlan0. Se escoge subiendo y bajando el cursor con las teclas de dirección y seleccionando con la barra espaciadora. Pulsamos «Aceptar».

Ahora nos preguntará qué servidor de DNS va a usar. Esto es ya cuestión de gustos, pero os puedo decir que en lo personal estoy harto de la política de google y me niego a escoger ese servidor, así que voy a seleccionar Cloudflare y a pulsar en «aceptar».

La siguiente pantalla nos pregunta qué listas de bloqueos debe usar. En principio vamos a dejar todo tal y cómo está y pulsamos en «aceptar».

Siguiente pantalla. Nos pregunta por protocolos. Salvo sorpresas, hoy en día deberíais estar usando aún IPv4 (¡¡¡¿Pero cuándo van a implementar las operadoras de forma completa IPv6, por Jobs?!!!).

En la siguiente pantalla nos pregunta si la dirección es estática. Como es así, simplemente pulsamos «sí».

Ahora nos sale una adventencia acerca de que nuestro router puede usar la ip de la raspberry. Vale… reservar un rango de ip’s en el router mola (y yo lo tengo hecho) pero explicar esto es liar las cosas en un tutorial como éste y además en cada router se hace de forma distinta. Tal y cómo lo hemos hecho debería funcionar para el común de los mortales, así que tiramos pa’lante.

¿Queremos instalar el interfaz de administración? Por supuesto. ¿Cómo me haces esa pregunta?

¿Queremos instalar el servidor web? Pues como nuestra raspberry está recién instalada claro que sí, guapi.

¿Queremos archivos de registro para ver incidencias y reportes? Venga, ¿por qué no?

¿Modo de privacidad? Esto es por si nos interesa saber por dónde están navegando otros dispositivos y ver qué páginas se bloquean. La verdad es que es interesante, así que vamos a decirle que muestre todo.

Y ahora sí que sí. Empieza la instalación y tras unos minutos vemos algo parecido a esto.

Apuntamos esos datos (por favor, apuntadlos, que los necesitaremos luego) y pulsamos aceptar. Vemos que volvemos a ver nuestro terminal de color negro esperando a que tecleemos algo, pero vamos a hacerlo sufrir y lo dejaremos minimizado (lo usaremos más tarde para cambiar la contraseña de acceso a la gestión de pi-hole). En todo caso el proceso de instalación ha acabado y casi podríamos acabar aquí el tutorial, pero como somos muy perfeccionistas vamos a explicar algunos puntos a mayores.

(Sí… muchas fotos en el tutorial y se ha hecho muy largo de leer, pero al que me diga que ha sido complicado le doy una colleja).

3) Configurar el router.

La tentación de ir a la interfaz de configuración que nos dice ese último mensaje de la instalación es muy grande , pero vamos a configurar primero nuestro router. Sólo debemos entrar en su configuración (cada router es distinto, así que debéis averiguarlo según el modelo) y cambiar el servidor de DNS por la dirección IP de nuestra raspberry. Si no sabéis cómo hacerlo o vuestro router no es configurable, se puede hacer una «ñapa» que os explicaré más adelante.

Por el momento os voy a enseñar como lo he hecho yo en mi router, que es un «Time Capsule» de apple. Simplemente me voy al interfaz del router y en la pestaña «internet» cambio el servidor de DNS principal por la IP fija que le he asignado a la raspberry.

Sólo con este cambio, si conecto un dispositivo a la red wifi de mi casa, ya estará disfrutando de un filtrado de publicidad. Así de sencillo.

Pero puede ser que no podamos o no sepamos acceder a esa configuración. Entonces lo que debemos hacer es entrar en la configuración de red de todos los dispositivos de nuestra casa y cambiar manualmente el servidor de DNS de todos ellos. Debemos poner la dirección ip de nuestra raspberry. Por ejemplo, en un equipo con Windows iríamos a «panel de control» –> «redes e internet» –> «conexiones de red». Ahí pulsaríamos con el botón derecho en la tarjeta de red con la que nos conectemos, seleccionaríamos el protocolo de internet IPv4 y le daríamos a propiedades y en la nueva ventana marcaríamos la opción «Usar las siguientes direcciones de servidor DNS» y pondríamos como servidor de DNS preferido la ip de la raspberry.

Lo mismo deberíamos hacer para cada dispositivo (tablets, teléfonos, ordenadores, televisores…), pero sólo si no somos capaces de cambiar esa configuración en el router. Si hemos configurado el router con ese parámetro, entonces podemos ignorar todo esto que os estoy diciendo.

4) Probar el bloqueo de publicidad.

Aquí viene un punto sencillo. Simplemente hay que entrar en cualquier diario online español (están casi todos llenos de publicidad intrusiva) o alguna página de descarga de software para comprobar si pi-hole está ya bloqueando publicidad. Esta página puede también indicaros si os funciona el bloqueo:

https://blockads.fivefilters.org/?pihole

Puede que aún se nos escape algún anuncio pero eso lo vamos a corregir en un momento.

5) Cambiar la contraseña de pi-hole.

Es una política de seguridad obligada el cambiar las contraseñas que cualquier aparato nos pone por defecto, así que vamos a cambiar la contraseña del interface de pi-hole ahora mismo.

Entramos en el terminal (o putty) que habíamos minimizado al final de la instalación y tecleamos lo siguiente:

pihole -a -p

Nos saldrá un mensaje pidiéndonos la nueva contraseña. Ponemos una contraseña segura, pulsamos «enter», la volvemos a escribir y volvemos a pulsar «enter».

Y listo: a partir de ahora esa que hemos puesto será nuestra contraseña para acceder al interfaz de pi-hole.

6) Ajustes dentro del interfaz de pi-hole

Ahora sí que sí. Abrimos un navegador y vamos a entrar en la dirección que nos ha puesto el último mensaje de la instalación. En nuestro ejemplo es la siguiente:

http://10.0.1.22/admin

En la parte izquierda veremos esta columna. Pulsamos en «login».

Ahora ponemos la contraseña que hemos definido en el paso 5 y podremos ver el interfaz completo de pi-hole, que luce tal que así.

Entramos en el apartado «Blacklist». Ahí podemos ver páginas individuales que podemos bloquear. Podemos bloquear por ejemplo una URL (una página web en concreto), un subdominio o un dominio completo. Os voy a pasar la configuración que uso yo en mi casa en este apartado (que os recomiendo). Son todas entradas Regex. Simplemente id introduciendo una por una:

^|.)affiliates.host1plus.com$
(^|.)cloudfront.net$
(^|.)codere.es$
(^|.)jwpcdn.com$
(^|.)oferplan.abc.es$
(^|.)outbrain.com$
(^|.)platform.sunmedia.tv$
(^|.)promo.blackview.hk$
(^|.)promo.blackview.hk$
(^|.)resizer-oferplan$
(^|.)resizer-oferplan.abc.es$
(^|.)resizer-oferplan.lavozdegalicia.es$
(^|.)smartadserver.com$
(^|.)sunmedia.tv$
(^|.)vuelosbaratos.com$
(^|.)vuelosbaratos.es$

Ahora vamos a la parte más importante de este servicio. Nos vamos a «settings» y pulsamos en la pestaña «Blocklists». Aquí van las listas de las cosas que queremos bloquear. Además de bloquear publicidad, hay gente que hace listas para bloquear porno (muy útiles si tenemos niños en casa), bloquear páginas con contenido peligroso para el ordenador, bloquear páginas de apuestas (gambling), etc… Os dejo aquí las listas que uso yo (que también os las recomiendo).

https://raw.githubusercontent.com/StevenBlack/hosts/master/hosts
https://mirror1.malwaredomains.com/files/justdomains
http://sysctl.org/cameleon/hosts
https://zeustracker.abuse.ch/blocklist.php?download=domainblocklist
https://s3.amazonaws.com/lists.disconnect.me/simple_tracking.txt
https://s3.amazonaws.com/lists.disconnect.me/simple_ad.txt
https://hosts-file.net/ad_servers.txt
https://hosts-file.net/psh.txt
https://v.firebog.net/hosts/Airelle-hrsk.txt
https://v.firebog.net/hosts/Shalla-mal.txt
https://ransomwaretracker.abuse.ch/downloads/RW_DOMBL.txt
https://ransomwaretracker.abuse.ch/downloads/LY_C2_DOMBL.txt
https://ransomwaretracker.abuse.ch/downloads/CW_C2_DOMBL.txthttps://ransomwaretracker.abuse.ch/downloads/TC_C2_DOMBL.txt
https://ransomwaretracker.abuse.ch/downloads/TL_C2_DOMBL.txt
http://www.networksec.org/grabbho/block.txt
https://isc.sans.edu/feeds/suspiciousdomains_Medium.txt
https://raw.githubusercontent.com/crazy-max/WindowsSpyBlocker/master/data/hosts/win10/spy.txt
https://v.firebog.net/hosts/static/SamsungSmart.txt
https://s3.amazonaws.com/lists.disconnect.me/simple_tracking.txt
https://v.firebog.net/hosts/Easyprivacy.txt
https://hosts-file.net/ad_servers.txt
https://s3.amazonaws.com/lists.disconnect.me/simple_ad.txt
https://gist.githubusercontent.com/anudeepND/adac7982307fec6ee23605e281a57f1a/raw/5b8582b906a9497624c3f3187a49ebc23a9cf2fb/Test.txt
https://v.firebog.net/hosts/Easylist.txt
https://v.firebog.net/hosts/AdguardDNS.txt
https://pastebin.com/raw/9M5ALu8n
https://raw.githubusercontent.com/mmotti/pihole-regex/master/regex.list
https://raw.githubusercontent.com/Marfjeh/coinhive-block/master/domains

Y con esto creo que podemos dejarlo listo. Hay dentro de «settings» –> «DHCP» algunas opciones interesantes en caso de que no podamos poner las DNS correctas en nuestro router, de forma que podríamos hacer que fuera el Pi-hole el que asignara direcciones ip en nuestra red, pero esto creo que ya excede el objetivo de este tutorial. Llegados a este punto ya tenéis activado el filtrado de webs en toda vuestra red doméstica. Y por cierto… la raspberry haciendo este filtrado está bastante ociosa, así que puede hacer otras tareas además de quitarnos la publicidad.

En el próximo tutorial veremos cómo extender este filtrado a los dispositivos móviles cuando estén fuera de casa instalando un servidor de VPN en nuestra Raspberry. Además también nos servirá para acceder a nuestros dispositivos mientras estemos fuera de casa (por ejemplo para acceder al disco duro del ordenador de sobremesa).

Como siempre, si tenéis dudas, sugerencias o queréis indicarme alguna errata indicadlo en los comentarios.

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Para qué sirve una raspberry: Usos que he dado a las mías.

El poder disponer hoy en día de mini-ordenadores como las Raspberrys, de bajo consumo y a un precio ridículo, es de lo mejor que le puede pasar a cualquier aficionado a la informática. Vale… hay que dedicarle algo de tiempo a aprender el uso de estas máquinas, pero para cualquier persona acostumbrada a cacharrear con aparatos no debería ser un gran quebradero de cabeza.

En este artículo os voy a contar el uso que le doy yo a mis dos Raspberrys, por si alguno de vosotros se atreve a realizar algo similar, o está pensando cómo aprovechar alguna que tenga perdida por un cajón. No se trata de un tutorial ni mucho menos (si interesa publicaré algún tutorial de cómo hacer todo esto en alguna otra entrada), sinó una guía para poder exprimir estos aparatos dándoles varios usos simultáneamente. Y ya os aviso que cada una de mis raspberrys hacen en mi casa un montón de cosas a la vez, por lo que vosotros también podéis hacer que la misma raspberry realice simultáneamente varios de estos puntos.

1) Servidor web: Raspbian sin entorno gráfico con  apache-php-mysql

Como os he dicho antes las Raspberrys destacan por su bajísimo consumo energético. Por tanto si tenemos una raspberry encendida las 24 horas del día todos los días de la semana apenas se notará en el consumo eléctrico. Esto la hace ideal para montarse un pequeño servidor de páginas web, siempre y cuando no vayáis a tener muchísimo tráfico, pero… hablemos en serio: ¿De verdad que pretendes que me crea que tienes cientos de miles de visitas al día en tu blog personal? Si es así a lo mejor tienes que plantearte otra cosa, pero para páginas medianas con un rango de visitas de unas pocas miles al día una raspberry va más que sobrada. De hecho este humilde blog está colgado en una raspberry (sí… la página que estás viendo te la acaba de enviar una raspberry que está sobre mi escritorio). Y por supuesto podéis tener colgadas a la vez varias páginas con dominios diferentes en la misma raspberry. En mi caso, en la misma raspberry tengo tambien colgada una pequeña web curricular: https://matas.com.es

En todo caso os doy unos consejos si os animáis a montar vuestro propio servidor web:

  • No lo montéis sobre la tarjeta SD de la raspberry. Va a haber tráfico leyendo y escribiendo en la tarjeta todo el rato, y eso va a estropearla, no lo dudes. Yo lo he aprendido a la cuarta tarjeta estropeada. Usad un disco duro conectado por USB como disco principal.
  • Actualizaciones frecuentes: este será un equipo expuesto a internet, así que programad actualizaciones para que se realicen con una frecuencia suficiente.
  • Usad la versión 7 de PHP.  El renidimiento que consigue lo váis a agradecer.
  • Si no tenéis un dominio comprado y lo que queréis es hacer un blog o proyecto personal en el que os queréis gastar el mínimo dinero posible, podéis tener un subdominio gratuíto en http://www.dnsexit.com (con una herramienta para actualizar la ip, por si no tienes ip fija). Si queréis un dominio de verdad (de pago), por tres euros al año podéis tener un dominio .com.es en dondominio, y además este hosting te proporciona también una herramienta para actualizar la IP variable de tu conexión a internet, de forma que el dominio siempre apunte a tu ip aunque ésta varíe.
  • ¿Apache o nginx? ¿MySQL o MaríaDB? Pues eso ya es cuestión de gustos. Yo siempre he trabajado con Apache y MySQL y la verdad es que la típica configuración LAMP funciona bien en una raspberry, aunque es de suponer que nginx haga la carga algo más rápida.
  • ¿Y el certificado para las páginas con https? Tampoco hay problema. Let’s Encrypt nos proporciona un certificado válido durante 3 meses y nos proporciona un script para que se autoactualice antes de vencer, así que podremos tener un certificado válido para toda la vida y gratis.

2) Servidor de correo: iRedMail

Ya que tenemos un servidor web… ¿Por qué no hacer que la raspberry sea nuestro propio servidor de correo electrónico y no tener que depender de gmail? Podremos tener todas las direcciones de correo que queramos dentro de nuestro propio dominio y con espacio “ilimitado” (más bien, limitado únicamente por la capacidad de almacenamiento de nuestro disco duro). Y además disfrutaremos de una navegación más rápida por webmail que con la horrorosa interfaz nueva que le han puesto a gmail. Si tenéis dudas acerca de si el servidor web y el de correo funcionarán lo suficientemente rápido en la misma raspberry, deciros que la raspberry que hace funcionar este blog también hace funcionar un servidor de correo, por lo que os confirmo que ni se despeina.

Configurar un servidor de correo se puede complicar un poco más que configurar un servidor web. Si no os queréis complicar en la instalación, podéis usar iRedMail. Es poco más que descargar e instalar. Os instalará todo lo relativo al servidor de correo, además de un sistema antispam, antivirus, Roundcube para ver el correo por webmail (por supuesto lo podemos usar también a través de pop, smtp e imap) y un panel de control para gestionar vuestras cuentas de forma más sencilla. El día que porten “mail-in-a-box” a procesadores ARM podremos hacer una fiesta (para mi el servidor de correo gratuíto más sencillo de instalar), pero como sólo funciona en procesadores X86, la solución más sencilla hoy por hoy para instalar un servidor de correo en una Raspberry es iRedMail sin ninguna duda.

Por cierto… supongo que no tenéis ip fija en vuestra casa. Si instaláis iRedMail e intentais enviar correos mediante una dirección IP dinámica, el correo va a quedar bloqueado en destino (por políticas anti-spam que suelen tener los servidores de correo). Ese problema es solventable normalmente realizando un relay al servidor de correo saliente de vuestro proveedor de internet (configuramos el servidor de correo saliente nuestro para que los mails los envíe por el servidor de nuestro proveedor de internet). Yo los envío por medio del servidor de mundo-r (que es mi proveedor de internet) y sin problemas desde hace un año. El correo que envío no se detecta nunca como SPAM y siempre llega a destino. Y por supuesto el correo entrante también llega puntual. Todo ventajas.

3) Servidor de archivos en la nube: Nextcloud

Tal vez tengáis problemas de espacio en vuestras cuentas de Dropbox, Google Drive, iCloud o similares y no queráis haceros una cuenta de pago en ninguno de estos servicios. O tal vez queráis tener una nube compartida entre varios compañeros de clase, trabajo o amigos con la que poder intercambiar ficheros al instante. O simplemente no queréis que lo que subáis a una de estas nubes lo puedan leer la NSA o el FBI y ser completamente propietarios de vuestros propios datos. En cualquiera de estos casos Nextcloud es una solución ideal. Tendréis una nube completa al estilo de Dropbox pero a lo grande, con multitud de opciones de compartición y trabajo colaborativo y con tanto espacio como espacio en disco dispongáis (si le enchufáis un disco grande a la Raspberry todo ese espacio será vuestro para toda la vida sin pagos anuales ni historias raras). Si habéis hecho el punto 1 ya tenéis medio sistema montado, porque esto puede usarse también en la misma Raspberry en la que se montaron las dos primeras ideas. Igualmente os digo que la Raspberry que carga este blog, tiene montado un servidor de Nextcloud y va perfecto. Unas cuantas notas sobre este sistema:

  • Si lo que queréis es usar únicamente Nextcloud en la Raspberry, existe una distribución de Linux llamada Nextcloud Pi con todo preinstalado para que casi cualquier “manazas” pueda hacerla funcionar sin demasiadas complicaciones. No tendréis servidor de correo, pero toda la configuración para instalar NextCloud ya viene hecha por defecto, certificados de seguridad incluídos.
  • Nextcloud es un sistema modular, por lo que puedes instalarle dentro aplicaciones que hagan otras cosas además de gestionar tus archivos. Por ejemplo, si instalas la aplicación de contactos y la de calendario, ya puedes prescindir de esos servicios en la nube de tu proveedor (Apple, Google o quién sea). Además tienes multitud de aplicaciones que puedes instalar para todo tipo de necesidades, y todas gratis.

Estas tres primeras opciones, como os he dicho, las tengo montadas a la vez en la Raspberry que tengo siempre conectada en mi escritorio. Podéis ver estadísticas de la misma (por si tenéis dudas de cómo se puede comportar) en esta página.

Por cierto… es importante que una Raspberry que esté funcionando todo el día esté bien ventilada. Os recomiendo ponerle una caja con ventilador incorporado de este estilo.

Bueno… de este estilo pero con menos polvo, claro

Por cierto… el ventilador que le puse hacía un poco de ruido de más, así que tuve que añadirle un potenciómetro para bajarle las revoluciones más o menos a la mitad. En todo caso si os fijáis en las estadísticas (desplegad en “graph” y poned “temperature”), la velocidad del ventilador es más que suficiente para que rara vez supere los 40 grados (que es una temperatura muy baja para una raspberry).

Todo lo que vimos hasta ahora está instalado bajo Raspbian en una única Raspberry Pi. De hecho esa raspberry no está conectada a ningún monitor ni a ningún teclado. Simplemente la tengo enchufada a la corriente (mediante un cargador de móvil), al router mediante un cable RJ45 y al disco duro externo.

Pero en mi casa tengo otra raspberry dedicada al entretenimiento, que se trata de esta:

Raspberry Pi 2 con cable HDMI, adaptador de corriente, mando para juegos inalámbrico (comprado en el chino de mi barrio), teclado con trackpad inalámbrico y adaptador wifi

Esa raspberry la conecto a la TV y en ella tengo varios sistemas operativos instalados a la vez en la misma tarjeta SD. Al encenderla elijo qué sistema arranca mediante este menú desplegable.

Vamos a ver cada uno de los sistemas operativos que arranca ese menú y qué consigo hacer con cada uno de ellos.

4) Ordenador para la televisión principal de la vivienda: Raspbian normal

Con una tarjeta con el sistema Raspbian podemos usar la raspberry como si fuera un ordenador normal que corre linux. Vale… no es un equipo potente, pero nos va a permitir navegar sin problemas y ejecutar algún que otro programa, como el paquete ofimático libreoffice. Esto es muy del interés de cualquier estudiante. Por ejemplo si se estropea el ordeandor de tu casa puedes resolver la papeleta usando la raspberry mientras se arregla el ordenador principal.

5) Cliente multimedia de Plex: RasPlex

Otra opción es instalar en la tarjeta el sistema operativo “LibreElec“. Es un sistema que nos permite arrancar una versión de Kodi, que se trata de otro reproductor multimedia muy famoso en entornos windows. Si bien Plex tiene un interface limpio y cuidado y nos permite reproducir de forma elegante contenido almacenado en otro ordenador, el punto fuerte de kodi es la disponibilidad de numerosos plugins que nos permitirán reproducir contenido de diversas fuentes (contenido en la SD de la raspberry o en una unidad usb, stream de cadenas de televisión, páginas web y mucho más). Vale… no es tan “bonito” como plex, pero tiene muchos otros puntos fuertes.

7) Consola de videojuegos antiguos: Recalbox.

Si ya peinas alguna cana seguro que te acuerdas de las consolas de videojuegos de los 80 y 90. Recalbox es un sistema operativo que te permitirá jugar a muchísimos juegos de consolas “Retro”, como la SuperNintendo o la Sega Megadrive. También te permite emular microordenadores como los MSX y jugar a sus juegos. Existe otro sistema operativo que permite hacer algo muy similar llamado “Retropie“. Elegir uno u otro es cuestion de gustos. A mi me da la impresión de que los juegos corren mejor bajo Recalbox, pero ya digo… para gustos colores. En todo caso es un lujo que en algo tan pequeño y supuestamente con tan poca potencia se pueda disfrutar de nuevo con esos juegos.

Así que como véis, en la segunda raspberry tengo instalados a la vez cuatro sistemas operativos: Raspbian, LibreElec, Plex y Recalbox. Cuando la arranco debo elegir cuál quiero que se ejecute.

Hay un montón de usos a mayores para aprovechar estos aparatos. Uno que tengo ganas de probar y que aún no lo he hecho por falta de tiempo es “pi hole“, que conectando una raspberry al router de casa te permite filtrar toda la publicidad de internet en todos los dispositivos de la casa a la vez. También tengo muchas ganas de cacharrear con RasPBX (Algo así como una centralita para hacer llamadas a través de voz por IP). En todo caso hay multitud de usos diferentes para estos aparatos. ¿Qué has hecho tú con tu raspberry hasta ahora? Déjanoslo en los comentarios.

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