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Tutorial de Linux: Cómo arrancar el disco de instalación

Instalar linux en un PC es insultántemente sencillo, pero en algunos ordenadores puede llegar a “atascarse” la instalación por culpa de la configuración de nuestra BIOS.

En caso de que el disco de Linux no quiera arrancar e insistentemente el ordenador arranque con el windows que tenemos instalado, tenemos que saber decirle a nuestro ordenador que lo que debe arrancar es precisamente el disco que contiene la instalación de Linux, cosa que normalmente no es del todo intuitiva. En este tutorial os explico cómo proceder para iniciar la instalación de cualquier distribución de linux.

 

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Cambios en el blog y la ley Sinde

Como habéis visto, se ha hecho una remodelación completa en el blog. La legislación sobre internet en España de un tiempo a esta parte se han endurecido demasiado, por lo que me he visto obligado a quitar las secciones participativas de la web. Se han suprimido los comentarios del blog, los foros y el pequeño apartado de anuncios de otros blogs. No tengo demasiado tiempo para dedicarle últimamente al mantenimiento y la moderación de estos apartados, y no quiero correr el riesgo de que se publique algo indebido y que permanezca mucho tiempo sin corregir.

La verdad es que es una pena tener que optar por una solución tan radical, pero la absurda legislación que se está aprobando en internet está forzándonos a muchos bloggers a optar por este tipo de soluciones. Ahora mismo en España los propietarios de páginas web estamos en una situación de completa indefensión ante la ley. Nos pueden cerrar nuestro blog simplemente porque una comisión en la que no hay ningún juez tenga indicios de que se están vulnerando los derechos de autor, saltándose a la torera presunciones de inocencia y juicios justos.

Y todo esto lo digo a sabiendas de que esta humilde página NUNCA ha vulnerado derechos de autor de ningún tipo, pero estas leyes van mucho más allá de la protección de estos derechos, porque bastaría con que a la comisión le apeteciera “por que sí” cerrar una página de un ayuntamiento o un partido político “rebelde” para poder cerrarla, con la excusa de que un simple icono vulnera los derechos de autor. Esto en otra época se llamaba censura. Es una verdadera vergüenza que después de todo lo que se ha luchado por conseguir tener un estado de derecho, los legisladores aprueben leyes más acordes con un régimen totalitario que con una democracia. Al igual que es una vergüenza que la gente siga votando a aquellos que promueven este tipo de legislación (Es verdad. Si no los hubiéramos puesto ahí, no estaríamos ahora quejándonos por esta y otras estúpidas leyes).

En todo caso vamos a seguir desde aquí publicando tutoriales (intentaremos que con un poco más de frecuencia), y esperaremos que este panorama cambie y podamos habilitar de nuevo estas secciones.

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Spotify y la “crisis” en la industria musical

Últimamente toda la blogosfera española se ha levantado en armas contra lo que quiere pretender imponer la industria musical española, con la complicidad de la ministra de cultura González-Sinde y el anteproyecto de ley de Economía Sostenible. Todo esto ha provocado un alud de reacciones en la blogosfera, en la que se ha elaborado un manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internetal que se adhiere por completo esta web.

Nadie ha llorado por los fabricantes de máquinas de escribir cuando los ordenadores los arrollaron. Pues en esta web no vamos a llorar porque una industria anclada en el pasado como la discográfica desaparezca (y ojalá que lo haga pronto), porque al igual que las máquinas de escribir fueron sustituidas por aparatos que permitieron hacer su trabajo mucho más eficientemente, la industria discográfica está siendo sustituida por redes que permiten a pequeños autores situarse en igualdad de condiciones que los grandes, que permiten a los internautas intercambiar sus ficheros (sí… al igual que hacía la gente en los 80 con las cintas ¿O tú nunca tuviste una cinta grabada con música con derechos de autor?) y, al fin y al cabo, democratizar la distribución de música.

Hace unos días, navegando por los foros de macniacos, pude ver en un hilo del foro una entrada de un usuario que había creado una web en la que se dejan listas de reproducción de música. Si tienes instalado en tu ordenador un programa llamado Spotify, cuando haces click en una de esas listas, simplemente se reproduce la música a la que vinculan a cambio de una breve publicidad entre canción y canción. Todo gratis y LEGAL. Vale, entonces, ¿Qué pretende hacer la SGAE, ministerio de cultura y similares creando webs en las que para escuchar la música haya que pagar el oro y el moro? ¿Alguien puede aún creer que un chaval que se descarga de forma ilegal una canción está perjudicando a la industria discográfica? Porque casi ningún chico de 15 años de este país podría permitirse tener la selección de canciones que llegan a tener en sus reproductores si tuvieran que comprárselas legalmente. En los 80 pasaba exactamente lo mismo que ahora, sólo que en lugar de ser archivos mp3 eran las cintas BASF y TDK.

Los tiempos han cambiado y la industria discográfica se está muriendo. Ni más ni menos que lo que les ocurrió en su día a los fabricantes de las máquinas de escribir. Y yo, personalmente, voy a lamentarlo exactamente igual… o bueno… tal vez lo lamentaré bastante menos.

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Código *3370# – Reserva de batería en el móvil

Cada vez entiendo menos el impulso de determinadas personas a reenviar todo cuanto correo le llega a la bandeja de entrada de su dirección de correo electrónico. Me harto de decir que el 90% de los correos que acaban con un amistoso “y reenvía esto a todos tus amigos” no sirven absolutamente para nada y que lo único que hacen es difundir bulos o incluso a veces prácticas peligrosas. Pues bien… hoy me ha llegado otro de esos correos.

En él se decía que si se agota la batería del teléfono móvil, el móvil tiene una “reserva de batería” a la que se puede acceder marcando el código *3370# y que si marcamos esta secuencia se activa esa “reserva”, dándote un 50% más de carga adicional. ¡¡Y la coña es que la peña se lo cree!! Este código a nuestra disposición durante años y resulta que nuestras operadoras nos lo ocultan.

En fin… investigando el origen del bulo me encuentro con que este código existe en determinadas marcas de telefonía móvil y en determinados aparatos de esas marcas. Sirve para activar y desactivar una funcionalidad que se llama “Enhaced Full Rate” que no es otra cosa que una codificación de voz que permite mejorar la calidad del sonido enviado. Si esta funcionalidad está activada (para poder activarse debe soportar la operadora esta funcionalidad), consume un poco más de batería mientras el móvil está en conversación, pero el desactivarla no hará crecer mágicamente la duración de nuestra batería, ni hará que donde antes no había batería para poder establecer una llamada ahora la haya.

Resumiendo: eso es como decir que desactivar el bluethooth va a permitirte usar una reserva de batería que antes no tenías. Sí ahorras batería, pero muy poco (muchísimo menos que apagando el bluethooth), y nada de reservas especiales de batería ni milagros en el móvil.

Otro bulo que he visto es que es posible abrir un coche de forma remota haciendo una llamada entre dos teléfonos, apretando el mando en el micrófono de uno y acercando el otro teléfono al coche. Entre teléfonos móviles sólo se transmiten las frecuencias de sonido audibles. ¿A que no se oye nada cuando se pulsa un mando de un coche? Pues eso ya resuelve la duda. No se puede abrir un coche de esta forma.

Así que si alguien llega a esta entrada del blog con dudas acerca de este tipo de correos, que sepa que siempre son falsos y que la única finalidad de la creación de estos correos es recopilar direcciones para hacer spam.

Imagen: Wikipedia

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Discurso de Steve Jobs en la universidad de Standford

Hace unos cuantos años, Steve Jobs dió un impresionante discurso en la universidad de Standford que da mucho que pensar. Es de visión obligada a todo aquel que le gusta la informática. Steve ha sido una persona polémica, pero no creo que haya muchas personas que sean capaces de discutir nada de lo que se explica en el discurso.

 

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Windows VS Linux: La metáfora del software libre

Se ha descrito el software libre mediante diversas metáforas, como el de las recetas de cocina de Stallman. Basándome un poco en esa suposición, he intentado ir más allá y hacer todo lo posible para convencer a la gente que use -como mínimo, que pruebe- el software libre. Allá va.

Imagina que entras en un restaurante para comer. El camarero, antes de mostrarte la carta, te sirve un plato de estofado. El plato tiene buena pinta; cuando miras a tu alrededor ves que todo el mundo está comiendo estofado.

Cuando lo pruebas, notas que su sabor es horrible. No parece ternera ni cerdo. Pero todos siguen con su estofado, así que supones que tendrás que comértelo de todos modos

Ya llevas la mitad del plato cuando entra otra persona, que se sienta en la mesa de al lado. Le sirven estofado, pero devuelve el plato. Pide lenguado en salsa

Extrañado, te preguntas si el pescado también será tan malo como el estofado. Ves que esa persona tarda alrededor de un cuarto de hora en quitar todas las espinas y limpiar la pieza, pero la comida parece gustarle. Un señor que hay sentado a tu lado se da cuenta de que estás observando al chico del pescado, y te comenta “No entiendo como puede comer pescado. ¡Pierde todo el tiempo tan sólo para limpiarlo!”. El chico se da cuenta y le contesta “Pero merece la pena la espera”

Además, oyes conversaciones en las que se dice que alguno de los que comió estofado el día anterior está con gastroenteritis, posiblemente por comer carne en mal estado. Mientras la persona del pescado está acabando, llama al cocinero para explicarle que el plato estaba exquisito, pero con un poco de zumo de limón hubiera quedado más jugoso. Decides llamar tú también al cocinero para comentarle que el estofado es asqueroso, pero te responde que el hecho de comer estofado te prohíbe preguntar de dónde salió la carne, y no puedes cambiar las patatas por champiñones en caso de que no te gusten. “¿Cómo es posible que no pueda saber qué animal estoy comiendo?”, le dices. Por lo visto, la empresa que distribuye la carne guarda celosa ese secreto, aunque garantiza que es de calidad y apta para el consumo humano.

La persona del pescado se dispone a marchar, y se va sin pagar la cuenta. Preguntas al camarero, y te dice que el pescado es gratuito, pero el estofado hay que pagarlo. El señor de antes te comenta “Si es gratis, seguro que no es de fiar”, aunque piensas si realmente algo puede estar más malo que la carne que te acabas de comer. Pagas una cantidad exorbitada por un estofado malísimo, y marchas del restaurante. En tu camino a casa, ves que en otro restaurante el pescado cuesta dinero, aunque ni la mitad que la carne. El camarero te dice que el pescado es el mismo, pero esta vez lo sirven con extra de guarnición si quieres. Si no, también es gratis

A la semana siguiente, vuelves al mismo restaurante. Piensas si probar el pescado o seguir con la carne. Nuevamente, todos los comensales han pedido estofado. En una mesa encuentras al chico de la semana pasada, en lugar de lenguado ha pedido merluza al ajillo. Te invita a sentarte a su lado

Tomas asiento, y el camarero aparece con un plato de estofado. Qué asco. Otra persona te dice en voz baja “Recuerda que si comes pescado no te sirven vino rosado”. El chico que está sentado a tu derecha está bebiendo vino blanco, así que tampoco notarás mucho la diferencia. Se dirige a tí “¿Quieres pescado? Si no te ves capaz de limpiarlo, te puedo echar una mano. Está buenísimo. Si lo pruebas y no te gusta, no pasa nada, siempre podrás volver al estofado”. Se ríe y añade “¿De verdad te gusta? Es malísimo”

Empiezas a dudar, y recuerdas lo que te dijeron la semana pasada. Le preguntas acerca de la procedencia del pescado, podría ser que estuviera en mal estado. Te contesta que ese pescado es del día, que puedes ir tú mismo a la lonja a comprobar como el dueño del restaurante lo adquiere todos los días. Nadie te garantiza que sea bueno, pero resulta que sí lo es. Tú mismo puedes comprobarlo. Te comenta que los grandes gourmets siempre piden pescado para comer. Como necesitan cierta garantía de calidad por su estatus social, pagan a un notario para que vaya todos los días al puerto a comprobar que, efectivamente, el pescado es fresco. El resto de comensales se aprovechan de esto, pues el notario no sólo garantiza el pescado de los más exigentes, sino todos los palés que pasan por la lonja.

Además añade “¿O es que acaso puedes comprobar la procedencia de la carne? Sabes, cualquiera puede pescar su propio pescado y comerlo como más le guste. En cambio, la empresa que controla la carne no permite cocinarlo de maneras que no sean las que ellos quieren. Ni siquiera dicen qué animal estás comiendo, ¿Te parece normal? ¿Si su carne es tan buena, qué tienen que esconder?”

“Una vez que te has acostumbrado a limpiar el pescado de espinas, aunque tardes un poquito más en comer, te quedas más a gusto. Insisto, te echo una mano hasta que te acostumbres. No entiendo cómo puede haber gente que pague por esa ¿carne?”. Le recuerdas que mucha gente marcha sin pagar. “Sí, claro que puedes irte sin pagar. Pero pudiendo comer un buen pescado, no comería ese estofado ni aunque me lo regalasen. Y si lo pruebas lo entenderás”

Ahora dime… ¿Qué elegirías para comer?

Reproducido de Punto y aparte

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