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Tutorial de TrueNAS, parte 1: Instalación y puesta en marcha.

Nases de Truenas

Empecemos el artículo con una verdad como un templo: cada vez necesitamos más espacio de almacenamiento para todo lo que movemos en nuestros dispositivos. Da igual que seamos un particular o una empresa o que ese espacio lo dediquemos a nuestro ocio o a la contabilidad de una sociedad. Lo que hace años podíamos almacenar en el disco duro de nuestro ordenador, ahora lo vemos distribuído en discos duros extraíbles repartidos por nuestra casa o nuestra empresa.

Pues tienes razón, pero si lo que necesitas es espacio siempre puedes recurrir a discos duros enormes como los My Book Duo de Wenster Digital

Eso precisamente es lo que te digo, Usuario Anónimo. Discos y más discos. ¿No te parece que sería una solución más eficiente contar con una caja a la que ir añadiendo discos según los vayas necesitando?

Pero eso existe hace tiempo. Se llaman NAS (Siglas de Network Attached Storage, o "Almacenamiento conectado a la red"). Hay muchas marcas como Synology que ofrecen dispositivos de este tipo. 

Empiezo a preocuparme de que estemos dos veces seguidas de acuerdo. Sin embargo estas soluciones «pre-montadas» tienen también algún que otro problema.

En primer lugar, los NAS «de marca» más baratos tienen un hardware muy limitado que hace que su rendimiento deje mucho que desear. Recuerdo tener que trabajar con un NAS Seagate Blackarmor 400 con 4 bahías para discos del que si os digo que el rendimiento era desastroso me estaría quedando muy muy corto.

Seagate Black Armor
Aquí el causante de muchos de mis problemas hace algunos años
Bueno… ya empiezas. Si es que tampoco hay que escatimar con estas cosas, hombre. Deja de ser tan rata y aconseja a la gente a comprar un NAS algo más caro y problema resuelto. 

Es que no es el único problema de este tipo de NAS. Efectivamente, si te vas a modelos superiores vas a tener mejores especificaciones, pero otro gran problema es el soporte de los fabricantes a sus dispositivos. Estos aparatos permiten hacer multitud de cosas e incluso acceder a ellos a través de internet. Pero si el fabricante no parchea los problemas de seguridad que les van surgiendo tendremos un dispositivo inseguro. Algo muy habitual es que el fabricante retire el soporte a sus productos pasados unos años. Y creedme si os digo que no os interesa tener vuestros datos expuestos en Internet en un dispositivo que ha dejado de actualizarse hace tiempo (y tampoco es plan comprar un NAS nuevo cada cierto tiempo porque el antiguo haya dejado de recibir actualizaciones).

Además hay otro problema y es el relacionado con el soporte en el que se formatean los discos. En ocasiones, un conjunto de discos usados por un NAS de una determinada marca pueden no ser reconocidos por el hardware de otro fabricante, por lo que ante fallos físicos del NAS hay que optar por sustituirlo por otro de la misma marca (a veces incluso del mismo modelo) para poder recuperar los datos de nuestros discos.

Pues sí que estamos bien. ¿Qué es lo que propones entonces como alternativa? ¿Volver a las tarjetas perforadas?

Pues usar en tu NAS algún sistema operativo libre, que no dependa de la marca del fabricante del hardware, que permita darle un formato estandard a los discos para que puedan ser reconocidos por otro NAS en caso de fallo, que esté contínuamente recibiendo actualizaciones de seguridad y con un hardware que otorgue el rendimiento adecuado al uso que le vas a dar.

Vamos… que casi nada. Por lo que me dices, estaríamos hablando de un NAS como estos de "TrueNAS". Pero oye… ¿Te has fijado que el precio de estos cacharritos empiezan desde 700 euros sin discos? Creo que nuestros lectores no van a estar por la labor de gastarse ese dineral en un NAS. 
Discos duros

Mencionando a «TrueNAS» has dado en el clavo en el software, aunque no en el hardware. Efectivamente los equipos NAS que ofrecen son perfectos a nivel empresarial, e incluso lo son a nivel doméstico si tienes una capacidad adquisitiva importante. Sin embargo tal y cómo dices no todo el mundo puede permitirse un equipo de estas características. Esos 700 euros (más el precio de los discos) es el precio del NAS más barato de su gama, así que os podréis imaginar que un equipo de estos supone un desembolso importante.

Sin embargo hay una opción muy interesante, y es montarte tú mismo un NAS casero usando en un ordenador cualquiera el sistema operativo de «TrueNAS». El hardware sería el que quisieras montar tú (Se adaptaría a tu capacidad adquisitiva) y el software es software libre. Incluso, una opción muy interesante es aprovechar algún ordenador viejo para instalar un TrueNAS en él y reutilizarlo como NAS. No te gastarías ni un duro ni en software ni en hardware y tendrías un rendimiento estupendo, unas funcionalidades increíbles y un soporte contínuo de actualizaciones.

Vamos a ver cómo podemos montarnos uno, como siempre detallando todos los pasos minuciosamente para que no se pierda nadie en la configuración. Eso sí: para no alargarnos demasiado, en este artículo sólo abordaremos la instalación del sistema operativo. Las instrucciones para compartir nuestros discos en la red y la problemática de los permisos de usuario lo abordaremos más adelante en otro artículo distinto. En una tercera parte añadiremos también la problemática de añadir nuestro TrueNAS a un dominio (Active directory). Pero por el momento, centrémonos en la instalación, que es lo primero que hay que hacer.

1) Hardware necesario

Para montarnos un NAS casero con TrueNAS no nos va a servir cualquier ordenador. Esto es lo que vais a necesitar:

  • Un ordenador con procesador de 64 bits AMD o Intel. No nos van a servir equipos con procesadores ARM. TrueNAS no dispone de ninguna versión compatible con procesadores ARM. Podríamos usar algún equipo con procesador de 32 bits, pero entonces tendríamos que instalarle alguna versión antigua de «FreeNAS» (que es el antecesor de TrueNAS), así que ya de entrada estaríamos usando una versión obsoleta que no se actualizará nunca más, así que nos recomiendo ir por esa vía.
  • Dos unidades USB Extraíbles (aunque os recomiendo tres). Una de ellas será para poner el instalador del sistema y el resto (una o dos) serán las unidades desde las que arranque el sistema operativo (El TrueNAS).
¿Cómo que son para arrancar el sistema operativo? ¿Pero no vamos a instalar TrueNAS en el disco duro?
Pen drive para nas

Pues no. A pesar de que el instalador de TrueNAS desaconseja instalar el sistema operativo en una unidad de este tipo (eso lo veremos luego), resulta que para un usuario doméstico es lo más eficiente. Lo ideal es instalar TrueNAS en una unidad USB para arrancar desde ahí y dejar completamente despejados los discos duros internos que tenga el equipo. Así podremos usar absolutamente todo el almacenamiento de los discos para nuestras cosas. De otra forma estaríamos casi obligados a usar un disco duro íntegro para la instalación del sistema operativo del freenas (dicho de otra forma… estamos desperdiciando un disco duro entero si instalamos el sistema operativo en un disco interno).

Esto para una empresa es fácilmente solventable. Se hace un servidor virtualizado (por ejemplo con Proxmox o VMWare) y se instala TrueNas en una máquina virtual de ese servidor, o incluso se puede instalar el sistema en un disco NVMe específico para esto… pero en este artículo no queremos llegar tan lejos. Un usuario doméstico puede solventar el problema sin mayores complicaciones instalando el sistema en un pen drive.

Venga, vale... pero ¿A qué viene eso de "una o dos unidades extraíbles? Concreta, hijo mío, concreta. 

Es muy sencillo. Todo depende del nivel de seguridad que quieras darle a tu NAS. Imagínate que por cualquier motivo uno de los pen drives que estás usando para arrancar tu TrueNAS se estropea (y sí: estas cosas pasan cuando menos te lo esperas, y de hecho si se desaconseja la instalacion en pen drives es por esto mismo). No perderías la información de tu NAS, porque está almacenada en los discos que tengas instalados. Pero no podrías arrancar tu NAS y tendrás que instalarlo y configurarlo todo de nuevo.

Si le dices a TrueNAS durante la instalación que ponga el arranque en dos unidades USB de forma simultánea, podrá fallar una cualquiera de ellas y el sistema podría seguir arrancando,. Así que si queremos un sistema robusto, nos interesaría usar dos unidades USB para arrancar con seguridad. Además lo más recomendable sería que las unidades dónde vas a instalar el sistema fueran idénticas.

Aja. Pero supongo que necesitaremos unas unidades USB grandotas para instalar el sistema operativo del TrueNAS ¿No? ¿De cuánto las compro? ¿128 GB llegarán?
Pen Drive Samsung

¡No te pases comprando Pen Drives grandes! Lo más probable es que no vayas a usar ni la mitad de su espacio de almacenamiento. Asegúrate que sean unidades buenas (puesto que lo más probable es que las tengas encendidas casi todo el día), pero no vas a necesitar unidades de más de 16 GB de almacenamiento. TrueNAS es un sistema ligero y una vez arrancado apenas va a tener movimiento (Se queda almacenado en la memoria del ordenador), por lo que no necesitamos grandes unidades para moverlo. Eso sí… usa dos pen drives nuevos, de buena calidad y de una marca reconocida. No uses ese pen drive que te regalaron al comprar esas cajas de condones que jamás usarás y que están a punto de caducar, que lo más probable es que además de ser lento, te falle en cualquier momento.

En fin… continuemos con el resto de requisitos.

  • Un mínimo de 8 GB de RAM. Con estos 8 GB TrueNAS va a funcionar correctamente siempre que tengamos menos de 8 unidades de disco conectadas. Si tenemos más unidades se recomienda tener instalado un GB de RAM adicional por cada unidad. Por tanto si tenemos 12 unidades de disco, necesitaremos 12 GB de RAM.
  • Discos duros para almacenar nuestros datos: Aquí ya va a depender de lo que quieras hacer. Si no tienes mucha pasta, puedes usar un único disco que será accesible en toda tu red doméstica, aunque lo ideal es usar varios discos. De esta forma si falla uno, siempre te quedará la información almacenada en algún otro y podrás recuperar tus datos. Por supuesto, si quieres almacenamiento a tope y rapidísimo, vives la vida al límite y eres de los que les gusta pisar a fondo el acelerador, puedes sumar el espacio de almacenamiento de todos los discos que vayas a poner y hacer algo similar a un RAID 0, con los riesgos que eso conlleva al no tener los datos duplicados en ningún sitio.
¿¿¿¿LO quéééééé???? ¿Qué es eso de RAID? Suena a espray para matar cucarachas.

Tienes razón Usuario Anónimo. A veces me olvido que estos artículos los quiero orientar a un público que no tiene conocimientos de estos temas. Un RAID es una tecnología que permite usar varias unidades de discos para distribuir datos entre ellos y replicarlos. Hay un montón de tipos de RAID diferentes, pero los que yo más he usado han sido estos:

  1. Raid cero: Voy a simplificar mucho la explicación para que todo el mundo me entienda. En cuanto al espacio de los discos, hacer un RAID 0 es como si ponemos todo el almacenamiento en un único disco. Es decir: Si vamos a tener 4 discos de 3 TB cada uno, un RAID 0 nos permitirá disponer de 12 TB de almacenamiento (bueno… un poco menos, que al formatear siempre se pierde un poco de espacio). Además este sistema permite multiplicar la velocidad de acceso y escritura del disco por cuatro, ya que cada vez que escribimos algo, se está escribiendo en los cuatro discos a la vez (digamos… que se parte lo que estás escribiendo en 4 partes). Lo mismo cuando leemos datos del disco (leemos de 4 sitios a la vez, por lo que la lectura es mucho más rápida). Peeeeeero… esto tiene una desventaja gorda. Si uno de los discos casca, pierdes TODO. Te quedan todos los datos irrecuperables, porque parte de los datos siempre está en cada uno de los discos. Así que no es lo idóneo para almacenar datos importantes. Esto se usa para correr sistemas operativos y programas en entornos que necesiten una velocidad enorme.
Esquema de un Raid 0.
Fuente: Wikipedia.
  1. Raid 1: También se llama «poner los discos en espejo». Consiste en que todo lo que escribimos en un disco, lo escribimos también en uno o más discos, de forma que si se estropea uno de ellos no pasa nada y no pierdo ninguna información (siempre que haya un disco vivo en ese RAID, siempre tendré toda la información a salvo). En cuanto al espacio, por muchos discos que pongamos sólo tendremos el espacio que nos da uno de los discos (porque el resto son copias idénticas de él). Es el esquema que nos da más seguridad y la velocidad es la que nos da uno de esos discos. Esto se usa en pequeños sistemas que necesitan seguridad en sus datos.
Esquema de un Raid 1.
Fuente: Wikipedia.
  1. Raid 10 (también llamado RAID 1+0): Es una combinación de los dos RAIDS anteriores. Suponed que tenemos dos discos de 3 TB cada uno (un total de 6 TB) y los ponemos en RAID 0. Tendremos 6 TB de almacenamiento muy rápido pero muy inseguro (porque como nos casque un disco se nos va el RAID por el retrete). Lo que podemos hacer es duplicar cada uno de esos dos discos en un raid 1, de forma que si uno de ellos se estropea, el conjunto pueda seguir funcionando. Eso está muy bien porque tendremos un sistema con la velocidad de un raid 0 de dos discos, pero a la vez tendremos una réplica de cada uno de los discos, de forma que si falla uno, podemos sustituirlo y no habremos perdido información. Incluso podemos permitirnos que fallen 2 discos (siempre que esos dos no sean duplicados el uno del otro. Como os imagináis, vamos a necesitar un mínimo de 4 discos para crear un Raid 10. Seguramente veáis más claro cómo se distribuyen los datos en los discos con este esquema.
Esquema de un Raid 10.
Fuente: Wikipedia.

Este entorno es usado muy habitualmente en servidores de empresas, dónde se suele tener un volumen grande de discos y se quiere a la vez velocidad.

  1. Raid 5: En este esquema vamos a necesitar un mínimo de 3 discos y lo que se hace es escribir datos de paridad distribuidos en todos los discos, de tal forma que se puede estropear un disco cualquiera del sistema (uno y sólo uno). Así que si tenemos 3 discos de 3 TB, tendremos un almacenamiento total de 6 TB y puede fallarnos un disco cualquiera. Si tenemos 6 discos de 3 TB, tendremos 15 TB de almacenamiento y de nuevo podría fallar un disco cualquiera. Eso sí… en el caso de que fallen dos o más discos, el RAID entero se vendría abajo. Este esquema es muy utilizado cuando necesitamos almacenar muchísimas cosas y queremos gastarnos poca pasta en discos duplicados. Lo malo de este esquema es que suele requerir una potencia de proceso mayor del NAS para funcionar (menor rendimiento).
Esquema de un Raid 5.
Fuente: Wikipedia.
Vale. Con esta información ya sé qué tipo de RAID voy a usar en mis discos. Supongo que esto se podrá escoger luego en el TrueNAS ¿No?

Ehhhh… pues no. La verdad es que TrueNAS no hace mención a RAIDS por ningún lado pero…

¿Estás de broma? ¿Entonces para que nos metes toda esta chapa?

Déjame terminar, Usuario Anónimo. TrueNAS no permite escoger estos tipos de RAID tal cual (no menciona ninguno de estos tipos que acabo de poner), pero sí nos permite escoger un esquema de discos equivalente, así que nos viene muy bien conocer estos datos para luego poder configurar los discos en… digamos… «algo parecido», aunque TrueNAS no les llame de la misma manera. En todo caso siempre conviene tener claro qué esquema de almacenamiento nos interesa usar entre los que acabo de explicar. Y sí: hay más tipos de RAID. Pero si estás leyendo este tutorial, seguramente con los que te he puesto te servirán para elegir alguna opción válida.

En cuanto a requisitos no vamos a necesitar nada más. Para resumir, usaremos un ordenador con 2 unidades USB conectadas mas una unidad USB a mayores para hacer la instalación, un procesador de 64 bits (aunque sea antiguo), bastante memoria y si es factible varias unidades de discos duros.

2) Preparación de las unidades USB

Una vez que tenemos el hardware listo, vamos a preparar las unidades USB para poder arrancar el instalador deTrueNAS desde la unidad USB e instalar el sistema operativo.

¿Cómo que "preparar"? A ver... supongo que meto el "ISO" de instalación en un usb con Balena Etcher y le digo que instale el sistema en los otros dos pen drives ¿No?

Pues no exactamente. El tema es que TrueNAS es muy sensible a cualquier información previa que tuviera previamente el pen drive. Cuando formateamos un pen drive normalmente sólo se borra una zona llamada «sector de arranque» y la tabla de particiones de la unidad. El espacio del disco dónde se almacenan los archivos se deja marcado como no utilizado, aunque realmente no se borra nada de lo que está ahí. Es por eso por lo que formatear un Pen Drive lleva tan poco tiempo.

El problema es que TrueNAS sí va a poder ver esos archivos no borrados y va a volverse loco cuando vea información en esos discos que no sabe cómo interpretar así que para evitar errores debemos escribir «ceros» en todo el espacio de las unidades USB que vayamos a usar (Tanto del USB que contendrá el instalador del sistema como el/los USB dónde va a ser instalado). Esto sólo necesitaremos hacerlo en las unidades USB (No es necesario hacerlo en los discos duros que contendrán nuestros datos). Para evitar errores yo recomiendo hacerlo desde un equipo que tenga Windows instalado, mediante un programa llamado «Active Killdisk». Podéis descargarlo desde este enlace (Tranquilos, para el uso que le vamos a dar, el programa es gratuíto y la descarga no contiene ningún software que os vaya a hacer nada raro en vuestro equipo).

¿Cómo hacer este borrado? Pues muy sencillo. Lo primero que debemos hacer es insertar todas las unidades USB que vamos a usar en el ordenador y abrir el Active@ Killdisk. Veremos en el programa, arriba de todo las unidades de disco del propio ordenador y en la parte de abajo las unidades extraíbles, y entre ellas estará nuestro Pen Drive. En el ejemplo que os pongo aquí abajo lo veréis muy bien. En este equipo veo una unidad de disco SSD interna de 466 GB y justo debajo un Pen Drive de 16 GB. Debo pulsar sobre él y luego en el botón que pone «Erase Disk» de la botonera de arriba.

Ahora veremos opciones para borrar esa unidad. Debemos dejar todo tal cual está (Dejad seleccionado el método «One Pass Zeros [1 pass]») y pulsar el botón «Start».

Como borrar una unidad equivocada es peligroso, el programa nos va a hacer una pregunta un tanto extraña. Nos obligará a escribir «ERASE-ALL-DATA» para asegurarnos de que efectivamente estamos seguros de que queremos borrar todos los datos de esa unidad. Aseguraos varias veces de que estáis borrando la unidad correcta. Si seleccionáis vuestra unidad de disco en lugar del Pen Drive acabaréis teniendo unos días muy entretenidos recuperando datos y reinstalando todo el ordenador.

Haced esto para todas las unidades USB que vayáis a usar en el TrueNAS. Si váis a instalar el sistema operativo en una única unidad USB, hacedlo para la unidad desde la que vamos a instalar el sistema operativo y para la unidad EN la que va a instalarse el sistema. Si váis a usar dos unidades de USB para instalar el sistema operativo (Instalación en RAID), hacedlo en las tres unidades (en la unidad desde la que instalaremos el sistema y en las dos en las que lo vamos a instalar).

3) Creación del USB de instalación de TrueNas

Vale. Ya tenemos todas las unidades USB preparadas. Supongo que también tendréis el ordenador con todos los discos duros que vayáis a usar instalados dentro (ya sea un único disco o varios). Así que ahora toca descargarse la imagen de instalación del sistema operativo desde la página de Truenas y habilitar un USB para que pueda arrancar con ella. Para ello debemos ir a la siguiente dirección:

https://www.truenas.com/download-truenas-core/

¡Jooo! Acabo de entrar en esa dirección. No me digas que tengo que suscribirme a una lista de distribución para bajarme el sistema operativo.  

Pues no te lo digo, porque si te fijas en la parte de abajo de la página hay este link.

Tienes que pinchar dónde pone «No Thank you, I have already signed up» y en la siguiente página ya te aparecerá muy claro un único link de descarga.

Cuando pinchas en él, se descargará un archivo ISO, que es el que grabaremos en el pen drive para poder arrancar el sistema. Pero ojo: No podemos copiar el archivo tal cual en el dispositivo. Un archivo ISO es un archivo de imagen de disco que en realidad contiene un montón de «cosas» dentro. Es algo similar a cuando comprimes un montón de archivos en un .zip. Así que tenemos que grabarlo en el pen drive con algún programa específico. ¿Cual? Pues hay un montón, pero en el tutorial usaremos Win32DiskImager, que podéis bajarlo desde este enlace.

https://sourceforge.net/projects/win32diskimager/

El uso de este programa es insultantemente sencillo. En «Device» seleccionamos la letra que Windows ha asignado a nuestro Pen Drive (Fijaos bien, no vayáis a sobreescribir un disco que no corresponde). En «Image file» seleccionamos el archivo que acabamos de descagar con la imagen de instalación de TrueNas.

Pues ya me dirás cómo, porque el programita que nos has dicho no encuentra el fichero. 

Ya… porque por defecto sólo encuentra archivos con extensión «.img». Sólo tienes que desplegar el diálogo que hay al lado del nombre del fichero para decir que busque todos los archivos (lo que aparece como *.*), seleccionar el archivo de imagen y pulsar en «Abrir».

Si hemos hecho todo bien, el programa nos quedaría tal que así.

Pulsamos en «Write» y eso nos creará el pen drive de instalación. En cuanto termine, lo extraemos y lo colocamos en el ordenador en el que vamos a instalar TrueNAS. En este equipo ahora deberíamos tener ya conectados los discos duros que vayamos a usar para almacenar información, el pen drive de instalación y el pen drive (o los pen drives) que hemos borrado y usaremos como «disco de arranque» del sistema operativo. Yo os diría que pusiérais estos Pen Drive borrados en los USB’s traseros de vuestro equipo (para evitar dudas y que no molesten) y el de instalación en la parte delantera. Así evitáis confusiones a la hora de retirar el USB de instalación o que alguien en algún momento necesite un USB, vea dos conectados y se le ocurra sacar uno. Al estar conectados detrás, no serán tan visibles y evitamos problemas.

Eso sí… una vez conectados esos USB’s, debemos encender el equipo, entrar en su BIOS y decirle que debe arrancar desde el pen drive de instalación, porque si no, no vamos a poder continuar.

Vale ¿Y eso cómo se hace?

En cada ordenador se hace de forma distinta y es imposible explicarlo en este tutorial. Te recomiendo que busques información en internet acerca de cómo acceder a la BIOS o al menú de arranque del EFI de tu ordenador para poder configurarlo. En los equipos clónicos, suele accederse pulsando la tecla «Del» antes de iniciar el sistema operativo. En otros equipos la tecla puede ser «F2», «Esc», «F8» o alguna otra. Pero lo dicho: si no lo sabes, busca información en internet acerca de cómo entrar en la bios de tu equipo en particular.

En todo caso… una vez configurada la BIOS para arrancar desde el Pen Drive que hemos preparado, toca empezar a instalar TrueNAS.

4) Instalación de TrueNAS en el dispositivo USB.

Vamos al lío. Arrancamos desde el USB de instalación y vemos esta pantalla.

Pulsamos la tecla «enter» o esperamos un ratito y empezaremos a ver pasar un montón de texto con información. No os preocupéis si no entendéis ni jota de todo lo que pone ahí. Simplemente esperamos a que escampe el temporal de información.

Ahora nos aparecerá por fin el programa de instalación. Evidentemente, dejamos seleccionada la primera opción y pulsamos OK (todo con el teclado, aquí no funciona el ratón).

Ahora nos aparecerán las unidades de disco que tenemos en nuestro equipo, USB’s incluídos. Debemos seleccionar la unidad USB dónde vamos a instalar el sistema operativo pulsando la barra espaciadora. Normalmente, las unidades de disco duro SATA se verán como «ada» («ada0» el primer disco duro, «ada1» el segundo y así consecutivamente). Las unidades USB se verán como da («da1» el primer almacenamiento USB, «da2» el siguiente…). Si queremos seguridad e instalar el sistema a la vez en varios dispositivos USB, seleccionamos todos los «da» con la barra espaciadora hasta que aparezca un asterisco en los recuadros correspondientes. CUIDADO: Nos van a aparecer aquí todos los discos duros que tenga nuestro ordenador y esos los debemos dejar desmarcados. Cuando hayamos seleccionado todo lo adecuado, pulsamos «OK».

Dos unidades y pen drive
En este ejemplo podéis ver que hay un pen drive y dos discos duros.

Ahora nos aparecerá una adventencia, diciendo que vamos a borrar todo el contenido de la unidad dónde vayamos a instalar TrueNAS. Todo correcto, así que pulsamos «Yes».

El paso siguiente es darle seguridad a nuestro TrueNAS. Debemos crear una contraseña segura para acceder a él y…

Bueno... ya estás tú otra vez con tus paranoias con la seguridad. Le pongo la misma que tiene mi ordenador y punto ¿No?

No deberías Usuario Anónimo. Si te planteas algo así, te recomiendo leer de nuevo este artículo en el que hablo de la política de contraseñas que deberías seguir en todos tus dispositivos. No es para nada normal montar un dispositivo en el que vamos a almacenar muchas cosas para luego no darle un mínimo de seguridad. Así que sé creativo y pon en el siguiente paso una contraseña que no hayas usado nunca y que sea medianamente complicada, anda.

En el siguiente paso el instalador nos pregunta cómo va a arrancar TrueNAS y nos da dos opciones. Arrancar por medio de la BIOS o mediante UEFI. Elegir una opción de arranque u otra dependerá del hardware en el que estés montando este sistema operativo, así que de entrada no te puedo decir que escojas una en concreto. En todo caso, siempre que sea posible y el ordenador en el que estás montando todo esto lo permita, yo te diría que intentaras escoger el arranque vía BIOS (recalco: no siempre va a ser posible y dependerá de tu hardware la elección correcta).

Y ahora sí que sí. El instalador se pondrá ahora como loco a lanzarnos mil mensajes. Señal de que la instalación ha comenzado. En algunos momentos incluso parecerá que se ha colgado, pero no. Ahí estará instalando todo el sistema, así que paciencia, sobre todo cuando lleguéis a una parte en la que dice «installing base-os». Ahí estará el equipo haciendo cosas bastante tiempo sin mostrar nada más en pantalla.

Finalmente podremos ver este mensaje indicando que la instalación ha terminado. Pulsamos «OK», ya que es la única opción que se nos muestra.

Y volvemos a ver una pantalla que vimos al principio. Ahora nos vamos a la opción 4 para apagar el sistema.

Una vez apagado el ordenador, debemos sacar el Pen Drive de instalación. Posiblemente haya que entrar de nuevo en la configuración de la BIOS o EFI para decirle que a partir de ahora intente arrancar el pen drive en el que hemos instalado TrueNAS (o al menos uno de ellos en el caso en que hubiéramos hecho un raid con los pen Drives). Una vez hecho esto, arrancamos el equipo y deberíamos ver una pantalla como ésta.

Simplemente esperamos sin tocar nada, y el sistema empezará a cargar, mostrándonos en pantalla un montón de información que en principio vamos a ignorar. En todo caso tened en cuenta que el primer arranque suele ser muy lento porque el sistema… digamos que termina de instalar cosas (crea certificados y realiza configuraciones que en posteriores arranques ya no va a necesitar crear puesto que hizo todo el trabajo en este primer arranque).

Y ¡por fin! Después de mucho tiempo, nos encontramos con la siguiente pantalla.

Fijaos que se nos está invitando a entrar en una dirección de una página Web. La que aparece en la captura es http://192.168.0.19, pero dependiendo de la configuración de vuestro router y vuestra red aparecerá una dirección diferente (Que es lo más probable). De hecho esa dirección es la que le está dando vuestro router por DHCP y puede que si apagáis ahora el NAS y lo volvéis a encender dentro de unas horas la dirección haya cambiado. Si entráis en la dirección que os indica vuestro TrueNAS, podréis ver el interfaz de configuración, que es lo que usaremos para configurar el resto del sistema.

Espera, espara... ¿Pero esto no debería tener una IP fija? Si cada vez que lo enciendo tiene una dirección IP diferente voy a tener un problema para acceder a él, porque no sé qué IP va a tener en cada momento. 

Aquí has estado atento, Usuario Anónimo. Personalmente, antes de darle caña a nuestro recién instalado TrueNAS, creo que ahora es el mejor momento para cambiarle la IP por una IP fija. Así nos vamos a ahorrar problemas a la hora de acceder al NAS (así la IP nunca cambia). Para cambiarla, sólo pulsamos la opción 1 y seguimos instrucciones.

Si os fijáis los pasos son:

  • Opción 1 para entrar en el menú de cambio de ip.
  • Seleccionamos interfaz de red .Salvo que tengáis más de una tarjeta de red, sólo habrá una opción, así que pulsamos 1 y enter.
  • En «Delete interface» (borrar interfaz de red) le decimos que no.
  • En «eliminar las configuraciones actuales…» le decimos que no.
  • Igualmente, en «Configurar el interfaz para DHCP» le decimos que no.
  • Ahora en «Configurar IPV4» le decimos que sí.
  • En «Interface name» le ponemos un nombre a la tarjeta de red. Para estas cosas intentad no poner espacios ni caracteres raros. En un alarde de originalidad le he llamado «tarjetadered».
  • Ahora veremos información acerca de la dirección ip que tiene actualmente nuestra tarjeta de red y nos invitará a poner una nueva dirección IP. Ponemos la que nos convenga. Hay dos formas de ponerla, pero para hacer las cosas más sencillas simplemente escribid la dirección ip y pulsar enter (yo pongo en el ejemplo la 192.168.0.122)
  • Si lo hacéis como os acabo de indicar, ahora tendréis que poner la máscara de subred de vuestra red. Salvo que hayáis toqueteado la red, en una red doméstica debería ser 255.255.255.0.

Y por fin hemos terminado la instalación. Con esto os quedará vuestro TrueNAS listo para empezar a usarse. Acordaos que ahora la direción para acceder a él a través de la web es la que habéis puesto en el paso anterior y con la contraseña que le habéis dado durante la instalación.

Esta es la primera pantalla que veréis cuando pongáis en el navegador la ip de vuestro TrueNAS

Una vez que pongáis el usuario y contraseña, podréis acceder al interfaz para configurar todo el entorno de TrueNAS a nuestro gusto (Tipo de RAID en los discos, carpetas compartidas, jails, etc…).

Perfecto. ¿Y todo eso cómo se configura?

Pues tal y cómo os dije, eso lo explicaremos en el próximo artículo que dedicaremos a este sistema. En él veremos cómo terminar de configurar la red (ya desde el interfaz web), cómo darle formato a nuestros discos para almacenar cosas en ellos y cómo crear carpetas compartidas para una red doméstica.

Y vosotros ¿Habéis tenido algún problema durante la instalación? ¿Preferís algún otro sistema similar como «XigmaNAS«, «Openmediavault» o «Amahi» por alguna razón en concreto? Os animo a dejar vuestras opiniones y dudas en los comentarios.

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2 comentarios

  1. Yago

    Espero ansioso la parte 2 del tutorial, muy bien explicado.

  2. gory

    Como puedo instalar wordpress en truenas?

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