Hoy en día hay mucha gente que no concibe conectar un ordenador a una red que no sea inalámbrica. Recuerdo cuando en mi trabajo estaban planeando construir una nueva sala de reuniones y cuando les planteé que deberían ponerse en algún sitio tomas de red cableadas me miraron más o menos con esta cara.

Hombre, es que ahora todo el mundo se conecta a intenet mediante WiFi. ¿A dónde vas tú con un cable? ¿Te creías que estábamos aún en el siglo XX?

Hola Usuario Anónimo. Si bien cae de cajón que las conexiones WiFi hoy en día son indispensables para casi todo, la clave es ese «casi». De hecho en muchos entornos e incluso a nivel doméstico, usar redes cableadas nos permite tener muchísima más velocidad y menos problemas… Pero eso lo explicaremos dentro de un momento.

El tema que hoy nos interesa es que a nivel doméstico mucha gente no consigue tener una buena cobertura WiFi en su vivenda, y dada la dependencia que hemos adquirido de este tipo de conexiones esto puede ser un problema importante. En este artículo vamos a ver cómo podemos solucionarlo, pero vamos a hacerlo centrándonos en un aspecto importante: el gastarnos minima cantidad de dinero posible.

Pues la verdad es que eso en cualquier circunstancia está bien ¿No crees?

Sí, por supuesto. Sin embargo no podemos ignorar que atacar este tipo de problemas de manera óptima suele suponer poner bastante pasta encima de la mesa. Si queremos algo perfecto al 100% (y ya os digo que no vamos a tirar por esta vía) habría que plantearse la instalación de puntos de acceso WiFi de calidad repartidos por la vivienda en puntos estratégicos, conectados por cable de red (RJ45) siendo gestionados por una controladora (ya sea física o en nube)… De hecho cuando se trata de algo a ese nivel, recomiendo siempre contratar la instalación con profesionales como los de VoIPGal en Coruña, ya que ellos van a revisar aspectos que a cualquiera de nosotros se nos pasarían por alto.

Esa infraestructura que os acabo de decir estaría muy bien y sería muy adecuada por ejemplo para una empresa, un local (bar, restaurante…) o un organísmo público, pero es directamente inasumible para una economía doméstica, tanto por el precio del cableado y aparatos como por el hecho de que tendríamos que hacer incluso rozas para pasar los cables adecuados, lo que supondría una obra importante en la vivienda, así que vamos a intentar aprovechar lo máximo de lo que ya tengamos instalado y gastarnos la menor cantidad de dinero posible.

1- Elección de la situación del punto de entrada de internet a la vivienda.

Si en nuestra vivienda aún no tenemos conexión WiFi y podemos elegir el lugar dónde el proveedor de internet nos va a poner el router, siempre que sea posible deberíamos tener en cuenta los siguientes factores y en este orden.

  1. El ordenador principal de la vivienda debería poder usarse habitualmente junto al router para tener la posibilidad de conectarlo por cable, o en caso de conectarlo por wifi tener una cobertura óptima. Esto no aplicaría si podemos llevar un cable de red largo desde el router hasta el ordenador.
  2. Si vamos a tener algún aparato conectado a internet contínuamente (una Raspberry, un Apple TV, una Smart TV…) deberíamos intentar situar el router cerca para tener la posiblidad de conectarlo por cable.
  3. Si es factible y la vivienda no es demasiado larga, deberíamos intentar tener el router en un punto central de la vivienda para que la cobertura WiFi se distribuya correctamente por toda la vivienda sin la necesidad de instalar más de un punto wifi.
Espera... ¿Me dices que le das más importancia poner el router al lado del ordenador principal de la vivienda para conectarlo por cable que poner el router en el centro de la vivienda? Se supone que si está en el centro repartirá mejor la señal a toda la casa ¿no crees?

Sí. Pero puede que a costa de una navegación lenta y tediosa en tu ordenador. Mira… te voy a poner un ejemplo que hasta tú vas a poder comprender. Voy a coger un archivo un poco grande: Un instalador de una distribución de Linux que pesa casi 2 gigas. Este archivo concretamente.

Tengo dos ordenadores conectados a la misma red. En uno de los ordenadores tengo almacenado ese archivo y voy a transmitirlo al otro equipo. Ambos están conectados por cable, a un switch gigabit (que puede transferir los datos a 1000 Megabits por segundo) bien configurado. Vamos a ver qué tasas de transferencia obtenemos.

Pues la verdad es que una tasa de casi 100 MB/s no está nada mal. 

Efectivamente. Ahora vamos a hacer un cambio. El equipo que contiene el archivo vamos a dejarlo conectado por cable, pero vamos a conectar por WiFi al equipo que va a recibir el archivo. También la red WiFi a la que me estoy conectando es de última generación, con controladora física y correctamente configurada (estamos hablando de una infraestructura mucho más profesional que la que podamos tener en nuestra casa). La distancia entre el equipo y el punto de acceso es de aproximadamente metro y medio y no hay nada en medio que pueda interferir la cobertura. Veamos qué tasas obtenemos.

¿15 MB/s? Ehhhh... ¿Estás seguro de que esa WiFi está correctamente configurada?

Completamente. Y es que aunque nos empeñemos, las velocidades de transferencia que obtenemos en redes inalámbricas, aún en las condiciones más óptimas, es mucho menor que las que podemos obtener en redes por cable, y…

No tío. No cuela. A ver... que yo hago un test de velocidad con el móvil conectado a la wifi de mi casa y me saca 90 megas/segundo. Si la transferencia esa te da 14 megas es que tienes un problema en esa WiFi porque...

¡¡QUIETO PARAO!! ¿Qué es eso de megas/segundo? ¿Megabytes o megabits por segundo?

¿Lo qué?

Es un error que tiene mucha gente, así que hoy te lo voy a pasar por alto. Graba esta tabla a fuego en tus neuronas:

  • Windows: Usa Megabytes por segundo (MB/seg)
  • Internet: Usa Megabits por segundo (Mbps)

En informática 1 byte son 8 bits. Con lo cual 1 Megabyte son 8 Megabits.

La primera transferencia se hizo en Windows a 94.3 MB/Seg, por lo que en megabits (que es lo que usan las operadoras de telefonía) son 754,4 Mbps, que no está del todo mal, ya que el router y las tarjetas de red son a Gigabit (1000 mb/seg). La segunda transferencia se hizo sólamente a 14,9 MB/seg, lo que sería un total de 119,2 Mbps. Tienes una calculadora para hacer este tipo de conversiones en esta página.

https://prevodyonline.eu/es/velocidad-conexion.html

 Vale... ahora entiendo algo más. Pero en todo caso, si el router wifi es gigabit (que soporta supuestamente 1000 Mbs) ¿la transferencia no debería  ir más rápido?

Sí y no. Para empezar, aún hoy (2019) casi todos los dispositivos WiFi que está usando la gente son como mucho de clase «N». Para conseguir velocidades que se acerquen a las de una red cableada necesitarías primero que el router fuera de clase AC, que es la única tecnología que por el momento admite esas velocidades. Además también necesitarías que el dispositivo en el que te conectas (tu móvil o tu ordenador) también tuviera WiFi de clase AC. Y por supuesto, no podrías alejarte mucho del punto de acceso, porque en cuanto te alejaras un poco la velocidad empezaría a decrecer de forma alarmante. Sí… la palabra es alarmante. Es tremenda la pérdida de velocidad que tiene una red WiFi doméstica en cuanto te alejas un poco del punto de acceso. Esa prueba de ahí arriba la hice con un ordenador que aún tenía WiFi de clase N (por eso tenemos tan poca velocidad) y ten siempre en mente que el objetivo de este tutorial es abaratar todo lo más posible. Cambiar el ordenador o el punto de acceso para mejorar la velocidad no está en los planes.

Por tanto… siempre que sea posible tener conectado el ordenador principal por cable, vamos a conectarlo por cable. Siempre que sea posible conectar otros equipos sensibles por cable (smart TV’s, raspberrys, etc…) también se deben conectar por cable. Y una vez mirado esto, habrá que intentar tener el router lo más centrado posible en la vivienda. Ten en cuenta que si no nos llega la cobertura WiFi a toda la vivienda, siempre podremos recurrir a algún aparato que nos extienda la cobertura (hablaremos de ellos dentro de un momento), pero si alejamos el ordenador principal del router y no podemos conectarlo por cable vamos a perder tasas de transferencia importantes y eso ya no tiene solución posible.

2- No me llega la cobertura a toda la vivienda. ¿Qué hago?

Una vez que tenemos situado el router, puede que no nos llegue la cobertura a toda la vivienda. Vamos a ponernos en un caso (Real) que nos va a servir como ejemplo: mi casa

Ahí, ahí... hasta la cocina. 

Veamos en un plano la situación del router.

Como véis, el router está en la peor situación posible en el plano: en una esquina de la vivienda (en la habitación de la esquina inferior izquierda). Vamos a plantearnos como objetivo no sólo el tener cobertura en toda la vivienda, sinó tener también una buena cobertura en las dos televisiones, ya que si se quieren reproducir contenidos en streaming en ellas hace falta una buena velocidad de transferencia.

El primer paso es ver hasta dónde tenemos cobertura sólo con el router que tenemos en la habitación del ordenador. Habilitando el WiFi en el router (luego nos pondremos a hablar de configuraciones) obtengo un mapa de cobertura similar a esto.

¿Ves como no era buena idea poner el Router tan ladeado? Estás emitiendo hacia la calle y hay zonas de tu casa que no tienen cobertura. 

Te lo rebato de una forma muy simple. La zona más céntrica de la vivienda es el vestíbulo, dónde según el plano de coberturas casi no llega la señal de WiFi. Si sitúo ahí el router, tendré cobertura en maś sitios, pero tendré muy mala cobertura en la habitación del ordenador, precisamente dónde me interesa que haya más ancho de banda en toda la casa. No quiero desesperarme pasando archivos entre el portátil y el ordenador de sobremesa, o tener problemas a la hora de transmitir archivos multimedia a las dos televisiones. En esa zona necesito cobertura máxima y la máxima velocidad de Internet disponible. Recuerda que esta página web la está generando una Raspberry desde esa misma habitación, así que no puedo permitirme bajas velocidades ahí.

Venga, vale... pero tienes dos habitaciones en la zona superior del plano sin cobertura. Y además a la tele de la sala le llega muy poca señal. No sé si así podrás reproducir contenido multimedia en esa tele en condiciones. 

Ahí te doy la razón. No puedo retransmitir un archivo de vídeo a esa televisión sin que haya parones en la reproducción. Hay que aumentar de alguna forma la cobertura de la casa. Recordad que lo ideal siempre sería pasar un cable RJ45 directamente del router hacia un punto de la vivienda donde queramos poner otro punto wifi. Pero asumo que es algo demasiado complicado para este tutorial (no por la configuración, sinó por el propio hecho de pasar el cable), así que vamos a ver qué opciones tenemos a nivel doméstico sin tener que hacer obra en casa.

2.1- Repetidor WiFi.

Una opción que ha tenido mucha popularidad últimamente (inmerecida, a mi juicio) es el empleo de repetidores WiFi. Se tratan de unos pequeños aparatos (algo más grandes que un cargador de un móvil) que se colocan en cualquier enchufe de la vivienda. Mediante un ordenador se pueden configurar para conectarse a nuestra red WiFi y nos permiten generar otra red wifi desde la posición en la que están, con lo que con uno de estos se puede ampliar la cobertura de cualquier vivienda. Uno de los mejores que he usado a nivel doméstico ha sido el Belkin N600, que es éste.

Genial. Pues pones uno de estos en el vestíbulo para que te mande cobertura a toda la vivienda y a tirar millas ¿no?

Pues no. El gran problema de los repetidores WiFi es que tienes que instalarlos obligatoriamente en una zona dónde tengas cobertura. Si no tienes cobertura en el sitio en el que lo quieres instalar, no va a haber nada que repetir. Y si lo instalas en un sitio dónde haya una cobertura muy baja, vas a repetir una señal muy mala, con poca velocidad y altibajos en la conexión. Ninguno de los enchufes que tengo en el pasillo recibían la suficiente cobertura como para repetir la señal adecuadamente.

Dado que los muros de mi casa parece que los han hecho de Adamantium y que la señal wifi se atenúa muchísimo fuera de la habitación del ordenador, después de realizar pruebas de colocación en varios puntos de la vivienda, acabé sacando en conclusión que el mejor punto para situar el repetidor era el tendedero, que está bastante cerca del ordenador, recibe una cobertura decente y está bastante centrado. Si intentaba ponerlo en un enchufe más aleajado, al final acababa teniendo problemas porque no le llegaba al repetidor una cobertura de calidad.

El problema es que en este caso esa habitación tampoco era buena opción, puesto que los muros que la rodean atenúan la señal hacia las habitaciones, y a pesar de que ahora llegaba señal a ellas (Cosa que antes no sucedía) la señal era muy mala, por lo que había contínuas desconexiones.

Es por estos problemas por los que, salvo que sea un espacio muy despejado de muros, en general no recomiendo usar repetidores en una vivienda.

En todo caso y visto lo visto, había que enfocar el problema de una forma distinta.

2.1- PLC (Power Line Communications).

Un PLC consta de dos aparatos que son muy parecidos en cuanto a tamaño a los repetidores WiFi de los que hablamos antes. Estos son los que uso yo.

No son dispositivos demasiado caros. En kainfo, que es la tienda «de barrio» en la que suelo comprar, estos que pongo ahí arriba cuestan 56 euros los dos. El funcionamiento de estos dispositivos es completamente distinto al de los tradicionales repetidores de señal. Debemos conectar uno de ellos por cable de red a nuestro router. Este dispositivo transmitirá la señal de nuestro router por la red eléctrica de nuestra casa. La señal recorrerá absolutamente todos los cables de la instalación eléctrica de nuestra casa, por lo que el segundo aparato lo podemos poner casi dónde nos venga en gana, únicamente con dos limitaciones.

  1. La distancia entre los dos aparatos no puede ser superior a 300 metros de cable eléctrico (al menos en mi modelo de PLC)
  2. Para que este invento funcione, la instalación eléctrica debe estar bien hecha. Nada de empalmes con cinta aislante ni colocar los PLC’s en ladrones o regletas.
Mmmm… pues yo diría que aquí no es buen sitio para un PLC

Acerca de ésto te contaré un pequeño detalle. Pese a haber colocado varios PLC’s en distintas instalaciones, el de mi casa dio un poco de guerra al principio. La conexión se perdía cada tres o cuatro días y tenía que reiniciar el PLC. Al principio creía que era el aparato que estaba defectuoso, pero el causante era algo tan tonto como un protector de enchufes para niños que tenía en esa toma. Algo similar a ésto.

Esta pieza de plástico hacía que las patillas del enchufe del PLC no llegaran hasta el fondo de la toma de la pared, y como realmente el aparato no estaba bien enchufado, el PLC se acababa volviendo loco. La solución fue quitar ese protector y desde aquella sin ningún problema.

Si es lo que digo siempre: Cuando quieras enchufar algo, que sea hasta el fondo, porque si sólo enchufas la puntita...

Ejem…. Corramos un estúpido velo, Usuario Anónimo. Quería comentar también que con los PLC’s además hay una ventaja añadida: si tu casa es muy grande, puedes poner varios PLC’s distribuídos por la casa y todos ellos funcionarán a la vez (Siempre y cuando sean de la misma marca y modelo).

Por suerte, hay un sitio en mi piso que sobrepasa las limitaciones que comenté anteriormente y además está en una ubicación ideal, que es un enchufe situado al lado de la puerta de uno de los dormitorios. Si conecto el PLC en ese enchufe, obtengo una transferencia de datos de casi 300 Mbps, lo que no está nada mal para un sitio en el que no lograba llegar señal ninguna, a la tele de la sala me llega un mínimo de 30 Mb/Seg estables que es más que suficiente para ver vídeos en FullHD, y además el mapa de cobertura me queda tal que así.

En rojo está la cobertura del router. En azul la del PLC y en violeta dónde se solapan las dos coberturas.
Espera, espera... ¿Has puesto el PLC justo en la pared de una habitación? ¿Ahí duerme alguien? No sé si sabes que el WiFi provoca cáncer de SIDA y...

Tranquilo, mi anónimo amigo… Las ondas de radio que genera un punto de acceso WiFi no son más que eso: ondas de radio. Al igual que no te deberías preocupar cuando vas por la calle y te atraviesan las ondas con las que podemos ver la tele o escuchar la radio, o la radiación que genera el propio sol que es mucho más peligrosa y potente, tampoco deberías preocuparte por las ondas de radio que genera un punto de acceso WiFi ya que son completamente inócuas, por más que se esfuercen algunos grupos de presión (completamente desinformados) en convencer a la gente de lo contrario. Habla con cualquier antenista o con algún licenciado en física y te dirá lo mismo. Pero en todo caso, si tienes dudas al respecto, te recomiendo ver el vídeo que dejé en este otro artículo en el que se habla del tema. Es un video largo, pero te aseguro que es de lo más didáctico (enfocado a la gente de a pie) que encontrarás sobre este temor tan extendido.

Venga, lo acabo de ver y veo que tienes razón. Voy a quitarme el gorro de papel de plata entonces. Por lo que veo, con los PLC's has logrado cubrir toda la casa con cobertura WiFi, así que con esto terminamos por hoy. No olvidéis suscribiros al canal, darle a like y...

No tan rápido. La cobertura la tenemos perfecta. Tenemos todas las zonas de la casa cubiertas. Pero ya puestos vamos a meternos en la configuración del wifi y vamos a optimizar todo para que no haya desconexiones cuando nos cambiamos de un punto de acceso al otro.

3- Configuración de los puntos de acceso

¿Desconexiones? ¿Pero cómo te vas a desconectar si ahora no hay zona en tu casa que no tenga cobertura?

Pues muy sencillo. Hasta ahora hemos configurado dos redes wifi en nuestra casa de forma completamente independiente, por lo que si buscamos redes WiFi desde el medio de la vivienda veremos dos redes completamente distintas. Vamos a hacer una cosa: coge el móvil, sitúate en la habitación del ordenador y conéctate a la red que se genera desde esa habitación. Vas a tener cobertura a tope porque tienes el router al lado. Ahora, poco a poco vete desplazándote por el piso hasta una de las habitaciones en las que ese router no tiene cobertura. Vas a ver que las barras que indican la cobertura WiFi en el móvil van a ir desapareciendo poco a poco. Llegarás a un punto en el que veas que sólo tienes un punto de cobertura y resulta que ¡¡¡Estás al lado del PLC que genera la otra red wifi!!! ¿Qué es lo que pasa? Pues que el Router no te suelta. Le has dicho a tu móvil que se conecte a una de las redes y mientras haya un mínimo de cobertura va a estar conectado a esa red. Una pena cuando tienes otro punto al lado con muchísima más cobertura.

Si te sigues alejando, entonces ya no vas a tener suficente cobertura y perderás la conexión WiFi por completo. Pasarás a estar conectado por 3G o 4G y no será hasta después de unos segundos que tu móvil encuentre otra red a la que conectarse y se conecte.

Esto puede ser un problema en zonas con cobertura «intermedia». Imagínate que estás viendo un vídeo de youtube en una zona con poca cobertura de una de las redes y sin enterarte estás conectado a ella. El móvil de repente se desconecta por tener poca cobertura pero tiene conectividad 4G. Para que no haya más desconexiones el móvil te puede mantener en 4G un buen rato consumiendo tu tarifa de datos en una zona en la que tienes cobertura. ¿A que no mola?

Tiene razón. No mola ni un poquito ¿Y cómo arreglamos esto?

Pues muy sencillo. Hay que configurar las dos redes Wifi para que en realidad sean una única red. Lo primero es entrar en el interfaz de configuración de cada uno de los routers. Cada router es diferente y no puedo analizar aquí cada caso, así que tendrás que mirar cómo entrar al router y llegar a la zona de configuración de la red wifi. Los parámetros que nos van a interesar son los siguientes:

SSID (Service Set Identifier): Es el nombre de nuestra red WiFi (lo que aparece en el móvil cuando buscamos redes WiFi). Vamos a poner el que nos venga en gana, pero DEBE SER EL MISMO EN LOS DOS PUNTOS DE ACCESO WIFI.

¿Cómo que el mismo? ¿Eso no va a provocar interferencias? La vas a liar parda.

Tranquiiiiilo. Está todo controlado. Luego te explico el por qué de todo. Sigamos.

Canal de emisión: La red WiFi se emite siempre en un determinado canal. Es… por explicarlo de una forma sencilla, como los canales de la tele. Cuantas más SSID haya en cada canal, más posibilidades hay de interferencias, así que si vuestro router tiene opción de dejarlo en automático, dejadlo en automático. Si no la tiene, entonces poned canales diferentes en los dos puntos WiFi, mirando qué canales hay libres por vuestra zona. Podéis apoyaros en una aplicación para Android llamada «Wifi Analyzer». Os va a dar gráficas de cómo de saturado está cada canal.

E incluso os dará una tabla de puntuaciones, indicando qué canales son mejores para poner una red WiFi nueva. En este caso serían el 1 y el 14.

¡¡¡Oye!!! ¡Esto está muy bien! Pero no veo la aplicación en la tienda de aplicaciones de mi iPhone. 

Desgraciadamente esta aplicación y muchas otras del mismo tipo no están en la tienda de aplicaciones de iOS. Apple tiene una política muy extricta acerca de lo que pueden y no pueden hacer sus aplicaciones y a Apple no le gusta que una aplicación se meta a buscar redes WiFi, así que no hay ninguna aplicación similar a ésta en iOS. Sí vas a encontrar alternativas en Android, pero no en la plataforma de Apple.

¡No me lo puedo creer! Un "fan boy" de apple como tú me está diciendo que un dispositivo Android puede hacer algo que no puede hacer uno de Apple. Ya he visto todo en esta vida. 

No te pases. Cada plataforma tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y… ¡Oye! ¡me estás sacando del tema que nos interesa! Sigamos con más parámetros que debemos configurar en nuestros puntos de acceso WiFi.

Potencia de emisión: Vamos a intentar ponerla en el mínimo posible. Ponedla tan bajo como sea posible, dejando cobertura igualmente en toda la casa.

Otra vez se te ha vuelto a ir la olla. Si aumento ese parámetro supongo que el router "grita" más y la cobertura es mayor ¿No? Pues que se desgañite y que lo oigan en la ciudad de al lado, digo yo. 

Pues dices mal. Y esto lo voy a enlazar con la explicación de por qué ponemos el mismo SSID en los dos puntos de acceso. Hagamos la misma prueba que hicimos al comienzo del punto 3. Salimos caminando desde al lado de un punto de acceso en el que hay completa cobertura y nos desplazamos poco a poco hacia el otro punto de acceso. Poco a poco vamos perdiendo cobertura. Sin embargo, según nos acercamos al otro punto, vamos ganando cobertura de una SSID con el mismo nombre que la inicial. El móvil va a llegar un punto en el que pierda cobertura de la SSID inicial, pero va a conectarse de inmediato al otro punto de acceso porque lo identifica como si fuera el primero. No va a haber una desconexión como había con SSID’s diferentes.

¿Que tiene que ver esto con la potencia de transmisión? Pues que si los puntos tienen menor potencia de transmisión, estoy forzando al cambio de SSID mucho antes, por lo que los móviles no van a estar tan tentados a estar anclados a un punto en el que hay poca cobertura. Va a haber cambios más frecuentes de punto de acceso, por lo que al final voy a tener mejor cobertura al estar siempre en el punto óptimo.

Sobre esto hay dos notas importantes: Hay dispositivos que llevan este cambio mejor que otros. Por experiencia los de Apple suelen hacer el cambio de punto de acceso mucho antes que los Android (Al menos los que he probado). Por otro lado, los puntos de acceso profesionales configurados mediante controladoras, suelen tener opciones de configuración para este tipo de saltos (por ejemplo, cuando ven que un dispositivo tiene una determinada cobertura, es el punto de acceso el que fuerza al dispositivo a conectarse a un punto de acceso diferente).

Respecto al resto de parámetros de configuración poco más hay que decir. En cuanto a la seguridad, aseguraos que ambas redes son wpa2-psk . Lo más probable es que sea la máxima seguridad que os permita vuestro router (wpa3 se creó hace muy poco y ya tiene comprometida su seguridad). Y con respecto al ancho de banda os recomiendo hacer pruebas con varios parámetros para elegir el mas idóneo (que puede ser uno u otro dependiendo de la saturación de redes wifi que haya en vuestra zona).

Si sois meticulosos y aplicáis todos estos puntos en vuestra vivienda seguramente podráis disfrutar de una red WiFi con mejor cobertura, más velocidad y muchas menos desconexiones.

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