Una Raspberry Pi es un dispositivo que destaca por su versatilidad. Por ejemplo, podemos transformar esa diminuta placa en todo un ordenador de escritorio con sólo instalarle en la tarjeta SD el sistema operativo adecuado, y lo mejor es que tenemos un montón de sistemas operativos dónde elegir. Raspbian suele ser la mejor elección para la gran mayoría de la gente, pero podemos instalar otros sistemas como Gentoo, Ubuntu Mate o FedBerry, entre otros, para realizar esa labor.

Pero no se trata del único uso que podemos darle. Instalando otros sistemas operativos podemos convertir nuestra Raspberry en una consola de videojuegos, en un centro multimedia, en un servidor… y lo mejor es que existen un montón de sistemas operativos ya moldeados para cada uno de los usos que queramos darle. Si se trata de convertir nuestro aparato en una consola de videojuegos, podemos elegir entre Recalbox, Retropie y Batocera (entre otros), o si se trata de crear un centro multimedia para reproducir películas, podríamos optar por Rasplex, LibreELEC u OSMC también entre otros.

Si tenemos claro que a nuestra Raspberry le vamos a dar un único uso, no vamos a tener problemas, pero cuando queremos usar varios sistemas operativos en ella, podemos optar por varias soluciones. La mas sencilla es grabar una tarjeta para cada sistema operativo que queramos usar. Si queremos cambiar de sistema, podemos apagar la Raspberry, cambiar la tarjeta y volverla a encender. Así de fácil. Sin embargo si queremos tener varios sistemas en la misma tarjeta, crear esa tarjeta puede resultar un poco más complicado. En este tutorial vamos a aprender la que, a mi entender, es la forma más sencilla de todas de crear una tarjeta para la Raspberry con varios sistemas operativos a la vez.

Pues yo sé una forma que según mi cuñao es súper fácil y...

Hola Usuario Anónimo. Efectivamente… hay más formas de crear una tarjeta que permita arrancar varios sistemas en una Raspberry, pero como todo, esto es cuestión de gustos. A mi entender ésta es la más sencilla y gráfica, lo que no quita que tu cuñado use un método igualmente válido y que a él le guste más.

De hecho la solución más «elegante» es grabar todos los sistemas a la vez en la misma tarjeta, creando particiones distintas para cada uno de los sistemas y cambiar entre ellos en un menú al iniciar la raspberry. Esto se puede hacer mediante Noobs, un instalador disponible desde la propia web oficial del dispositivo.

Sin embargo creo que a cualquier usuario que este empezando con estos temas le resultará muchísimo más fácil usar el servicio que nos da la siguiente página.

http://pinn.mjh.nz/

El procedimiento es insultántemente sencillo. Vamos a explicarlo paso por paso

1- Formateo de la tarjeta SD.

Bueno... no me fastidies. ¿Te vas a parar primero a formatear la tarjeta SD? ¡Si ya me funciona! ¿Ves? puedo acceder a ella sin problema. ¿Nos saltamos este paso?

Podría decirse que este paso es tan básico que casi nos lo podemos saltar, pero pararnos aquí nos permitirá evitar futuros errores. Debemos primero asegurarnos de que la tarjeta tenga un formato correcto, porque si no lo tiene nos vamos a desesperar intentando arrancar el sistema desde una tarjeta que no se puede arrancar.

Sea cual sea el tamaño de la tarjeta SD de nuestra Raspberry, debemos asegurarnos que esté formateada en el sistema de archivos «fat32«. La mejor forma de asegurarse que el formato es correcto es formatearla nosotros mismos con el programa «SD Memory Card Formateer», que es gratuito y está disponible para Windows y Mac OS, o formatearla mediante «Gparted» si usáis alguna distribución Linux. En el punto 3 del tutorial de instalación de Raspbian Server explico cómo hacer el formateo mediante el SD Memory Card Formateer, pero os voy a refrescar un poco la memoria. Primero debéis ir a la página oficial del programa, y descargarlo desde el vínculo que corresponda a vuestro sistema operativo.

Una vez descargado, lo instalamos y lo ejecutamos. En la parte superior seleccionamos la tarjeta SD que queremos formatear (Mucho cuidado en seleccionar la correcta. Seleccionar una unidad incorrecta puede conllevar pérdida de datos). En «Volume label» ponemos un nombre para nuestra tarjeta SD (Por ejemplo «Raspberry» o «Sistemas»). Seleccionamos «Overwrite format» si queremos un formateo completo o «Quick format» si queremos uno rápido y pulsamos en «Format».

SD Card Formatter

Después de un ratito (unos segundos en caso de haber seleccionado la opción «Quick format») tendremos nuestra tarjeta ya preparada.

¿Y tanta explicación pa esto? Tío, ¡vete ya al grano!

Ya vamos, ya vamos. A partir de ahora empezaremos a elegir los sistemas y a instalarlos.

2- Descarga de los archivos necesarios para la instalación.

Primero debemos ir a la página de la que os hablaba al principio, que se trata de la siguiente:

http://pinn.mjh.nz/

Abrimos esa página y nos saldrá un menú similar a este:

Como podéis ver, nos está pidiendo seleccionar la Raspberry en la que vamos a instalar los sistemas operativos. Si os fijáis, debajo de cada modelo de Raspberry, aparece el número de sistemas operativos que se puede instalar en cada una de ellas (hay sistemas que funcionan en cualquiera, pero también hay otros que funcionan sólo en algún modelo específico, por lo que no están disponibles para todos los modelos de Raspberry). Simplemente seleccionamos nuestro modelo con el ratón. Inmediatamente después de seleccionarlo, nos saldrá este menú.

En él, tendremos que seleccionar el tamaño de la tarjeta de memoria que hemos formateado en el paso 1. Simplemente seleccionamos una de las opciones. Si la tarjeta que tenemos no tiene el tamaño de ninguna de las opciones que se nos dan (o si no queremos usar toda la tarjeta para nuestros sistemas) podemos seleccionar manualmente el tamaño y pulsar en «Set». Como ejemplo, yo voy a seleccionar que tengo una tarjeta de 64 GB, pero por supuesto, poned el tamaño de la tarjeta que tengáis vosotros.

En cuanto hayamos seleccionado una de las opciones, nos saldrá un menú mucho más complejo, que viene a ser algo así.

En la parte superior de ese menú tendremos los diferentes propósitos para los que está hecho cada uno de los sistemas operativos: sistemas de uso general, sistemas mínimos (que sólo tienen lo básico para arrancar y ocupan muy poco espacio), sistemas diseñados para jugar (o para convertir tu Raspberry en una consola de videojuegos), sistemas dedicados a la educación, multimedia, etc…

Pulsamos en la categoría deseada y dentro de cada categoría pulsamos los sistemas que deseamos instalar en nuestra raspberry. Por ejemplo, si quiero instalar dos sistemas para reproducir contenido multimedia como son OSMC y LibreElec, me iría a la categoría «media» y dentro de ella pulsaría los dos sistemas hasta que quedasen marcados de esta forma.

Una pequeña nota: no pulséis sobre el nombre del sistema operativo, sino en cualquier dato de la misma línea (versión, descripción…), porque si no se os abrirá en una ventana nueva la página oficial del sistema operativo que queráis instalar.

Por supuesto se pueden seleccionar sistemas que están en distintas categorías. En una de mis Raspberrys tengo instalado con este método Raspbian (que está en la categoría «general»), Recalbox (que está en la categoría «Games»), LibreElec y Rasplex (que están en la categoría «media»). Voy a seleccionar estos que os acabo de poner como ejemplo. Por supuesto, elegid aquellos que más os convengan a vosotros.

Una vez seleccionados todos los sistemas deseados, pulsamos el botón «Next» que está en la parte de arriba de la página web.

La siguiente pantalla debería ser muy similar a ésta.

Como podréis observar, en el medio aparecen los sistemas operativos que hemos seleccionado para instalar y el espacio asignado a cada uno de ellos. Por defecto ésta página web asigna el mismo espacio a cada uno de los sistemas operativos hasta llenar el espacio en la tarjeta de memoria, pero posiblemente no sea lo que nosotros deseamos. Por ejemplo, puede interesarnos asignar más espacio a la partición de Raspbian, porque vamos a usarla como si se tratara de un ordenador normal (en el que podemos meter archivos y carpetas, o descargar cosas de internet), y menos a LibreELEC y RasPlex porque a lo mejor reproducimos todo el contenido multimedia en «streaming» y no vamos a usar mucho almacenamiento en estos sistemas.

Para cambiar el espacio que tenemos asignado a cada uno de los sistemas, sólo tendremos que mover la barra que hay en la parte superior de la página para que se reasigne el espacio a cada uno de los sistemas. Por ejemplo, yo voy a dejarlo tal que así:

Como podréis observar, he asignado 24 Gigas de espacio en la tarjeta para el sistema «Raspbian» (Según muevo las barras, me va indicando debajo lo que estoy asignado a cada uno), 16 a Recalbox (más que suficiente para unos cuantos juegos antiguos), casi 8 y medio en LibreELEC y más o menos lo mismo en Raspbian. Por supuesto, vosotros elegid los sistemas que queráis y asignadle el espacio que veáis adecuado a cada uno de ellos.

Una vez hecho esto pulsamos de nuevo en «Next» y nos saldrá algo similar a esto.

Como veis, tenemos que bajar dos archivos. Primero debemos pulsar en «Download pinn-lite.zip». Desde este enlace se nos dirigirá a una página en «sourceforge» desde la que nos descargaremos el archivo pinn-lite.zip. Ese archivo lo descomprimimos y obtendremos una carpeta similar a esta.

Tenemos que copiar el contenido de esa carpeta en nuestra tarjeta SD, así a pelo, pero MUCHO CUIDADO: debéis copiar EL CONTENIDO, NO LA CARPETA EN SÍ, de tal forma que si después de la copia os ponéis a mirar qué hay en la tarjeta SD, deberíais encontraros con ese montón de archivos, no con la carpeta «pinn-lite». Os comento esto porque desde Mac OS es fácil confundirse. Simplemente aseguraos de que en el directorio raíz de la tarjeta SD os aparezcan un montón de archivos, no una carpeta.

Por otro lado, debemos descargarnos el archivo «recovery.cmdline» y una vez descargado, hay que copiarlo también en el directorio raíz de la tarjeta MicroSD. Si miramos…

¡EH! ¡EH! ¡Que esto me acaba de dar un error! Aquí me pone que este archivo ya existe. La que has liao, pollito. 

¡Qué agonías eres, Usuario Anónimo! Sí… posiblemente al copiar el archivo te salga un error similar a éste.

Esa error me lo genera Mac OS, pero sea cual sea tu sistema operativo te generará un error similar. Debemos sobreescribir o reemplazar el archivo antiguo por este nuevo que acabamos de descargar. Este archivo es el que hace la magia en el instalador. El primer archivo que hemos descargado es un instalador genérico, pero este segundo archivo le va a decir al instalador qué sistemas operativos tiene que descargarse, en qué orden los va a instalar y cuánto espacio asigna a cada uno. Si le miramos bajo la falda al archivo (lo abrimos con un editor de texto), nos vamos a encontrar algo como esto.

runinstaller quiet ramdisk_size=32768 root=/dev/ram0 init=/init vt.cur_default=1 elevator=deadline no_group no_default_source select="allnetwork" disablesdimages alt_image_source=http://pinn.mjh.nz/os_list.json?raspbian=24534&recalboxos-rpi3=16034&libreelec_rpi2=8445&rasplex_rpi2=8487

La chicha como podréis comprobar está al final. Ahí están todos los sistemas que vamos a instalar, el orden en el que van a aparecer y el tamaño de disco asignado a cada uno de ellos.

Una vez que tengamos ese archivo en la SD, ya está hecho nuestro trabajo. Expulsamos la tarjeta del ordenador y la ponemos en la Raspberry. Enchufad un teclado y un ratón a vuestra raspberry, porque van a ser necesarios para poder terminarla de forma cómoda.

3- Descarga e instalación de los sistemas en la Raspberry.

Una vez metida la tarjeta en nuestra Raspberry, la encendemos y al arrancar veremos el típico arco iris de carga de la raspberry y tras unos segundos, veremos algo como esto.

Y luego os aparecerá el interface de instalación de Pinn. Os recomiendo poner el sistema en español lo antes posible para evitar confusiones. Podéis hacerlo en la barra que hay en la parte inferior de la pantalla.

En caso de que no tengáis conectada la Raspberry por cable de red, se os pedirá las credenciales para vuestra Wifi. Simplemente pulsáis en vuestro SSID y ponéis la contraseña correspondiente.

Una vez hecho esto, os aparecerá por fin la lista de los sistemas operativos que hemos pedido que se instalen en nuestra raspberry, de esta forma.

Como podréis ver, aparecen los cuatro sistemas que os dije que quería que se iniciaran en mi Raspberry (a vosotros os aparecerán los que hayáis seleccionado). Lo que haremos es marcar la casilla de verificación que hay delante de todos ellos, de esta forma…

… y una vez marcadas, pulsamos el botón «instalar» que hay arriba a la izquierda. Al rato nos saldrá una pantalla que indicará que si continuamos todo el contenido de la tarjeta de memoria se borrará y se instalarán los sistemas seleccionados. Le damos a «Si».

Y al rato podremos ver que comienza la instalación. Y podéis esperar sentados hasta que os salgan callos en el culo, porque todos los sistemas operativos se deben descargar de internet y luego instalarse en la tarjeta. Esto lleva su tiempo, sobre todo si queréis instalar muchos sistemas, así que paciencia. Id a tomar un café, a cenar con vuestra pareja o a ligar a una discoteca si aún no tenéis pareja, pero no le metáis prisa a la Raspberry, que tiene sus sentimientos.

En cuanto se haya instalado todo, a partir del primer reinicio al iniciar la raspbery os saldrá un menú similar a éste.

En ese menú tendréis que elegir qué sistema operativo queréis iniciar, con una gran ventaja: Si tenéis conectada la raspberry a una televisión que admita el sistema «HDMI-CEC», podréis seleccionar la opción con el mando a distancia de vuestra tele. Esto es particularmente útil si las opciones son de reproductores de vídeo como LibreELEC, OSMC o RasPlex.

Y listo. Con esto podréis tener un montón de sistemas operativos a la vez en una sóla tarjeta SD, y con un fantástico menú al iniciar la Raspberry que os permitirá escoger el que queráis iniciar. ¿A que no ha sido tan difícil?

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